Jes Senra, bajista de Sidonie | Foto: Esther Cobos
No hay mayor señal de que uno está en casa que entrar saludando y así es como lo hizo Sidonie. Con las luces encendidas y las manos al aire Marc, Jes y Axel dedicaron los primeros segundos de su show en darnos la bienvenida a esta cita del Cruïlla Hivern. El público de Razzmatazz los recibió con vítores y cerveza en mano. Nosotros fuimos sin duda los más suertudos pues nos llevamos también un beso que Esther pudo retratar desde el foso.

Tras esta breve presentación Sidonie tomaron instrumento en mano y empezaron la noche con CEDÉ, el mismo tema que también abre su último disco Marc, Axel y Jes (2023). Pese a ser un setlist relativamente corto, pudimos escuchar casi en su totalidad este nuevo trabajo que presentaban con temas como Pesado y estúpido o Es muy pop.
Entre tanta novedad tampoco faltó tiempo para clásicos como Fascinado y Nuestro Baile del Viernes, algunos de los temas más allegados a los fanáticos de la banda. Pero también vimos al público darlo con todos con algunas canciones más recientes, que no por ello menos icónicas, como Me llamo ABBA o Portlligat que fue otro de los momentos clave de la noche: la famosa pausa para chupito de Sidonie.
Después de una primera parte a toda marcha, que incluyó El Peor Grupo Del Mundo, un tema que ha pasado a formar parte de la imagen de la banda. Llegó un momento más meloso. Primero con dos clásicos del aclamado El Incendio (2009), Por Ti y En Mi Garganta, y luego con una de las mayores sorpresas de la noche, una versión de Giraluna en acústico únicamente con Marc a la guitarra.

Tras ese pequeño rewind, volvieron al presente con otra tanda de Marc, Axel y Jes. Me Gustas Todo El Rato es todo lo que nos gusta de Sidonie: divertida, ligeramente pesimista, el toque justo de empalagosa y perfecta para bailar con bebida en mano. Mientras tanto Mil Colores tuvo su momento de protagonismo con un sitar en manos de Jes.
Fue sobre la mitad de la noche que Sidonie sacaron a sus teloneros Dan Peralbo i el Comboi para algo de diversión y cerrando también un círculo que desconocíamos. Resulta que, como nos informó Dan en ese momento, tal y como él acababa de abrir para Sidonie los mismos Sidonie lo habían hecho 20 años atrás en Madrid para la banda de su padre, Brighton 64. Para celebrarlo le entregó a Sidonie un vinilo conmemorativo.
Luego pudimos ver el intento de Marc con las maracas en Verano del Amor que casi acaba en accidente. Por suerte, pasearse por el público Un Dia De Mierda se le da mucho mejor y lo hizo con la naturalidad y cercanía que le caracteriza. Cantando entre saludos y guiños a los habituales de sus conciertos e incluso a los que ya habían estado allí la noche anterior.

Lo cierto es que con más de 25 años de carrera a la espalda, Sidonie tienen muchísimo repertorio del que elegir. Disco a disco han dejado su huella como una de las bandas de rock españolas que han definido incontables momentos tanto en el corazón de festivales nacionales como en sold outs en las salas más cercanas a casa. Esto al final hace que si bien siempre importante, la elección del setlist no sea tan dramática pues cualquiera tema que elijan habrá resonado con las decenas de fans a pie de escenario.
Dicho esto, no podrían haber elegido mejor encore. Empezando por el básico de cualquier grupo que se precie: un cover de Wonderwall, sin tomárselo demasiado en serio y con más ganas de karaoke con los fans que otra cosa. A esto siguió No salgo más que tiene quizás aún más gracia cuando se trata de un domingo en pleno invierno, para el cual todos los presentes no solo han salido al concierto en sí, sino también a la previa y al post organizados en El Peor Bar Del Mundo. Porque a estas alturas Sidonie no es solo un concierto, si no casi un evento en el que juntarse con los amigos para disfrutar de buena música y una cerveza y ponerse al día después y antes de darlo todo en la pista.

Y de darlo todo saben muchísimo nuestros queridos Sidonie. Prendiendo fuego Razzmatazz con El Incendio y luego poniéndolo todos patas arriba durante Carreteras Infinitas para terminar, como no podía ser de otra manera, con Estáis Aquí. Aprovechando este momento para obligarnos a hacer piernas, en cuclillas hasta que decidieron liberarnos para que pudiéramos bailar el último tema de la noche.
Al principio de la noche Marc hizo un par de bromas con el público, preguntando si no los presentes no trabajamos o cómo era que podíamos salir una tarde domingo. Y aunque fuera para dar juego, es cierto que no todos los grupos pueden mover tanto público un frío domingo pero Sidonie podrían hacerlo cada semana y siempre habían fanáticos dispuestos a sufrir la resaca el lunes.
Puedes ver todas las fotos de Sidonie y Dan Peralbo i el Comboi en nuestro Flickr.

