[Review] Acts of Fear and Love – Slaves: Lo bueno, si breve…

 

En mitad de agosto la banda británica Slaves, nos ha regalado su tercer álbum de estudio: Acts of Fear and Love, un trabajo que refina su ya conocida personalidad, ese sonido primitivo, la potente batería y la sucia guitarra que acompaña a la voz de Isaac Holman.

Con Are You Satisfied? su debut, consiguieron una multitud de fans en el Reino Unido, con sus letras ácidas y su espíritu punk. Y es que Slaves, esencialmente, es una banda de punk como las de antes, con algunas pinceladas de riffs de garage rock y esa capacidad para crear canciones simples pero muy bien hechas que se te quedan en la cabeza, además de unas letras que reflejan la realidad de muchas personas, de las que no se suele hablar en las canciones.

The Lives They Wish They Had

El álbum no podría empezar mejor con The Lives They Wish They Had, un tema eléctrico, que critica de forma muy acertada la sociedad de las apariencias en el mundo de las redes sociales. El tema empieza con uno de los mejores riffs que he escuchado este año, tan simple y a la vez tan fácil de recordar que no puedo evitar rendirme a él. En este corte se puede percibir el sonido habitual de Slaves, con esas estrofas recitadas a gritos cual megáfono en una manifestación y ese espléndido giro que da la canción cuando rompe. El tema se corona con ese gran estribillo, que, aún teniendo todas las de hacerse repetitivo, con las escuchas se hace inevitablemente mejor y mejor.

Cut and Run

Seguimos con un tema realmente diferente de lo que nos tienen acostumbrados los británicos. Cut and Run es un tema de garage extremadamente bailable, perfecto para los directos. Probablemente, la canción más simple del disco, que suple la simplicidad de sus letras con unas melodías extrañamente pegadizas. Se le puede achacar que es repetitivo, pero hacer eso sería no entender nada de la canción, que critica a un hombre que vive atascado en su rutina, ignorando sus problemas, haciendo día tras día lo mismo, cosa que se refleja en esa repetición de los versos, que remarca y refleja muy bien ese tema. “And his days didn’t count ‘cause he was counting down his days”.

Bugs

Con el tercer corte volvemos al punk más puro, de esas canciones que brillan muchísimo en directo. Bugs es pura energía. La canción es otra acertada crítica al mundo de las apariencias, un tema recurrente en el álbum, que se hace disfrutable por la combinación de los riffs y la rudeza de la voz con ese estribillo más armónico, que tampoco se te quita de la cabeza.

Magnolia

Magnolia sigue con el leit motiv del álbum y con ese sonido punk clásico que me encanta de él. No cesa en esos simples motivos melódicos que se van combinando alrededor de la canción, haciendo que todo funcione, en un todo compacto que nunca se acaba de hacer pesado. Empieza con el hilarante verso: “Did you know 65% of UK homes contain at least one magnolia wall? I bet you didn’t”, con ese cinismo y esa acidez, que sigue criticando el coloquialmente llamado moderneo en las redes sociales, de una forma divertida, a la cual no me puedo resistir.

Daddy

Es la mitad del álbum y sienta muy bien una canción como Daddy, un tema breve y lento que no renuncia a ser punk, con la historia de un hombre en su crisis de los 40 que finge aprecio por los demás. Canción simple como la que más, pero que consigue mantener tu atención cada vez que la escuchas.

Chokehold

Llegamos a uno de los puntos álgidos del álbum, y eso que el nivel general del LP es bien alto. Chokehold es una canción que vuelve al garage y camina extremadamente bien, entre ese sencillísimo riff y el estribillo, que brilla con los coros de Laurie Vincent y queda atascado en tu cabeza como un parásito.

Photo Opportunity

La recta final del álbum empieza con Photo Opportunity, un medio tiempo muy diferente a todo lo que los británicos han hecho hasta ahora. Una canción estructurada en base a una melodía sorprendentemente bien construida, para una banda que suele ser tan cruda en su música. En definitiva, cantable, interesante y atractiva de principio a fin.

Artificial Intelligence

El álbum continua a un nivel alto, pese a no ser uno de esos temas que hay que destacar sí o sí. Más punk, esta vez algo distópico, hablando del peligro de la IA, con esas letras ácidas tan características, aunque, de una forma no demasiado extensa.

Acts of Fear and Love

El último tema es la demostración perfecta del talento que tiene el dúo inglés. La canción homónima suena como nada de lo que he escuchado antes de la banda, basado en unos versos recitados, hasta explotar con el estribillo, jugando muy bien con las dinámicas de la canción. La letra es la mejor de todo el álbum y deja de lado la crítica para entrar en un camino más filosófico y reflexivo, que le sienta muy bien a la banda.

Conclusión:

Si me aventuro a predecir el futuro de Acts of Fear and Love no dudaré en decir que va a ser uno de los álbumes del año. Slaves ha conseguido su mejor disco, han refinado su estilo y han conseguido un álbum personal, variado y con un gran nivel de principio a final, lleno de muy buenas ideas. Un gran trabajo de poca duración perfecto para escucharlo una y otra vez.

Puntuación: 4/5

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