[Análisis] La poderosa reinterpretación de ‘Twin Fantasy’ de Car Seat Headrest

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Parece que los años le sientan bien a algunos. Imaginad crear vuestra obra más personal cuando apenas eres un adolescente y sentir que no terminaste del todo el trabajo, o que el resultado no es exactamente lo que querías.  A millones de personas les habrá pasado, les pasa y les pasará, tanto como que a otras no, pero el quid radica en la capacidad que tienen estos autores de reelaborar su creación, ofreciendo maravillosos y nuevos puntos de vista, enriqueciendo un legado ya incuantificable.

Es justo lo que se ha dispuesto el grupo liderado por Will Toledo, grupo que ya trae de por sí un saco de experiencia a sus espaldas, y aprovecha, ahora, para reeditar lo que es uno de los discos más importantes del indie pop de la era Bandcamp. Pero no es un simple barniz de sonido lo que cuenta este trabajo, hay que pensar en él, como una mirada hacia atrás de un grupo que ya no es tan joven, pero sobre todo es más sabio. Así, las temáticas del disco, como son la pasión juvenil, el descubrimiento de la sexualidad, la muerte o el abuso de estupefacientes, tienen una representación mucho más concienciada, aunque el álbum siga dibujando estampas absolutamente agrias.

El crecimiento del cuarteto es crucial para entender lo que significa este Twin Fantasy (Face to Face), renombrado también del debut, que contaba con el sobrenombre (Mirror to Mirror). Después de muchos años, podemos pararnos a explorar nuestro pasado, y darnos cuenta que quizá todo, no era exactamente como lo sentíamos, pero nos ha marcado de una forma tan feroz, que es mejor afrontarlo de cara.

En cuanto a sonido, el disco cuenta con las mismas canciones que el original, transformando algunas, y puliendo otras, pero siempre con ese sonido lo-fi, que hace que el producto sea mucho más real, orgánico y emocional. Desde el punk rock, hasta partes más pausadas o más “progresivas”, Twin Fantasy, es uno de las creaciones más interesantes de los últimos tiempos, sin olvidar su identidad de obra en sí misma.

La cuestión que se plantea es básica, la búsqueda de nuestra alma gemela, algo que probablemente hayamos experimentado todos. En ese camino, podríamos decir, que en nuestro autodescubrimiento, hemos idealizado a ese amor, para que se convirtiese en lo que anhelamos de todo corazón, con toda la destrucción que eso puede conllevar. En esa odisea, ni nosotros mismos sabemos quien somos, pero resistimos. Es esa premisa, unida a la deconstrucción del mundo para vivir en una eterna y pasional fantasía, lo que busca este LP. Con sus consecuentes altibajos, y la incapacidad por momentos, de saber si estamos en el sueño o la vigilia. Bien, sabiendo esto, dejémonos caer por la madriguera de conejo.

My Boy (Twin Fantasy)

Nos adentramos poco a poco en las asombrosas vistas. Como en una procesión, el primer corte, empieza con un pequeño latido de la percusión que se expande para convertirse en una especie de homenaje a la época dorada de The Beach Boys. Muy pegadiza, ya nos refleja el sabor pop del disco. Ya hemos arrancado y no hay vuelta atrás.

Beach Life-In-Death

La apertura de una lata de refresco o cerveza marca el torrente guitarrero y sucio que da pie a nuestro viaje. De una asombrosa actitud punk rock, la suciedad colorea con gusto un track que se conforma a través de sus tres partes bien diferenciadas. 13:19 dura una obra que ya de por sí sirve de precedente para escuchar todo el trabajo. Desde momentos más melódicos, a otros más guitarreros, podemos presenciar diferentes etapas, donde la superación ante la pérdida es el leit-motiv. Sin embargo, con esa longitud, podríamos pensar que estamos ante una pieza aburrida. Nada más alejado de la realidad, esas distintas ramificaciones están perfectamente alineadas, para construir un gigante melódico y lírico. Mientras que el destruido timbre de Toledo recita The ocean washed over your grave ya podemos hundirnos ante la sombra de unas experiencias tan humanas como dolorosas.

Stop Smoking (We Love You)

El temor a la muerte sigue entrelazando pistas. Aquí, la guitarra acústica es la columna que sostiene una canción que saca a flor de piel, emociones ligadas a la identidad humana. Con dos simples versos que se repiten durante toda su duración, sirve de tubo para respirar, porque poco a poco ya hemos caído en la más absoluta nostalgia.

Sober to Death

Otra vez en equipo, Sober to Death, se esculpe sobre una delicada ejecución pop, donde cada instrumento tiene su lugar para expresarse. Las relaciones son complejas y están plagadas de momentos buenos y malos, pero al menos tienes a esa persona con la que poder compartirlos. Eso es lo que predica un joven cantautor, que también estaba encontrándose con su homosexualidad. Es este despertar sexual, uno de los puntos más interesantes, puesto que, no es solo una declaración abierta de haber experimentado un turbulento y cambiante primer amor, también sirve de aceptación de uno mismo, de una identidad.. Hay que echarle valor para expresar vivencias tan personales, y encima, en un conjunto de canciones de lo más rico e interesante.

Nervous Young Inhumans

Uno de los cambios más sustanciales de esta nueva concepción es esa mirada bailable que cuenta Nervous Young Inhumans. Casi como si fuese de una banda como Two Door Cinema Club, sirve para dejarnos llevar en una inundación de fluorescencia electrónica que agitará hasta al más soso. Lógico que fuese lanzado como primer adelanto. Pero aún con su calidad de hit, sigue contando un puente con un reflexivo monólogo recitado. No todo es como parecía ser. El single no cuenta con ese introspectivo outro, por cierto. “Solo el baile”.

Bodys

En esa estructura electrónica, superamos la mitad de este bello y vivo long play. De nuevo aquí se hace patente esa faceta irónica que trasciende a la propia obra. Es ese metalenguaje en el que el autor promulga que si ya han llegado al estribillo, lo que ennoblece la creación, convirtiendo el conjunto en un coloso con alma, en un poderoso ejercicio de confesión y transformación. Plagada de buenos momentos, con esa tinte casero, imposible que no nos haga volar.

Cute Thing

Cabe decir que hay que disponer de tiempo para escuchar este disco, y varias escuchas para poder obtener un mapa mental de cómo funciona. Cute Things retorna al semblante más dinámico y punk. Con unos arreglos de sintetizadores que nos pondrán en gravedad cero sin avisar, y un solo de guitarra electrificante, estamos ante un tema adornado por una compleja visión de la realidad. Con alusiones a Frank Ocean o a James Brown, nos sigue sorprendiendo con esa destreza tan jovial, sin olvidarse de la tragedia personal en la que navega.

High to Death

Tras la traca, un arpeggio azul de guitarra nos expulsa de la madriguera sin miramientos. En una especie de viaje de ciencia ficción embotado por las drogas, con diversas capas de atmósferas, sentimos que el vacío nos traga hasta la absoluta desesperación. Casi como de ultratumba el “I don’t wanna die” golpea en nuestro estómago. La realidad y la fantasía difieren bastante.

Famous Prophets (Stars)

El bajo se pronuncia en una lánguida salida a la realidad. La voz se une. Cargamos. Rompemos. Volvemos. Todo lo que hemos vivido era un cuento de hadas, una ilusión. Nos habíamos anclado a una relación perjudicial. El canto altivo de “We go back” se produce casi como un juego en el que el propio grupo decide renovar y darle un nuevo significado a su debut. Y otra vez volvemos a aquel “the ocean washed over your grave” , el regreso se hace más palpable. Ya hemos partido a la aventura, pero toca retomar el camino donde empezamos, aunque estemos magullados y rotos. Comencemos a andar de nuevo.

Twin Fantasy (Those Boys)

El órgano brilla con luz propia ¿Estamos en el cielo? Ahora somos dos chicos, ya no somos amantes, ya no somos dos almas gemelas, ya no somos uno. Cada uno se encarga de escribir su propio destino. La vida sigue, y es en esa reflexión que Toledo marca conI haven’t looked at the sun for so long/ I’d forgotten how much it hurts to”, en la que podemos confirmar que ya salimos de ese universo imaginario que entumecía nuestra percepción. Fin.

Conclusión:

Car Seat Headrest reelabora de forma magistral su primer trabajo. Ofreciendo una nueva visión a un disco ya de por sí, de culto y con una magnífica concepción, narrativa y canciones. Twin Fantasy (Face to Face) sabe lo que es, y por ello demuestra una autoconciencia absolutamente orgánica, bella y dolorosa. La mirada experimentada de sus autores regala una realidad alterna y sofisticada, resaltando los puntos más importantes y reformulando otros. Una creación para la posteridad sin olvidar que al final es un maravilloso viaje fantástico pop.

Puntuación: 5/5

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