[Reflexión] Consultorio de duermevela

Si hay algo que es incuestionable estos días es que, la situación que estamos atravesando nos afecta a todos. De diferentes formas y, sobre todo, en diferentes magnitudes. Sin embargo, algo que me ha llamado la atención es la cantidad de gente a la que esta cuarentena le está trastocando los horarios de forma alarmante.

Pues bien, resulta que aquí podría bien ser una autoridad en lo que a no dormir se refiere, llevo conviviendo con el insomnio y las vueltas en la cama más tiempo del que me gustaría reconocer. Y he pensado que, quizás, no es tan mala idea aportar mi granito de arena regalándoos algunos consejos que, a mí personalmente, me han ido funcionando. Mejor o peor, no esperéis una panacea divina, pero algo hacen. Vamos a ello.

No des más vueltas, que al final se te va a hacer pequeña la cama

Sé que es difícil afrontar esto, pero dar vueltas solo nos hace mantenernos despiertos. Despiertos y nerviosos: empiezas a tener calor y a sudar, todo te molesta, te destapas, coges frío, te tapas, te das la vuelta, boca arriba, boca abajo… pero nada funciona. Y es que, a menos que estés en un sueño profundísimo del que hasta la bella durmiente sentiría envidia, moverte en la cama únicamente agravará tu insomnio.

¿Tienes hambre? Come

Es simple, a las cuatro y media de la mañana, cuando apenas te quedan dos horas para levantarte a repasar el examen que tienes a las nueve, lo que menos te debería importar es si una onza de chocolate de más o de menos te hará estragos. Lo cierto es que, en cuanto a mi experiencia personal, comer cuando tengo hambre durante la noche ha sido una de las cosas que, por más simple que parezca, más me ha ayudado. No os cohibáis, dormir es importante, y no hacerlo es más dañino que unos gramos de más.

Medita

Si alguna vez lo habéis probado podéis haber llegado a dos conclusiones. Una, que es imposible, que no sirve de nada y que es una pérdida de tiempo. Y dos, que no es lo que esperabas. Y eso efectivamente es meditar. No se trata de cerrar los ojos y repetir un mantra hasta la saciedad, la meditación favorece la concentración porque, literalmente, se basa en concentrarte. Durante las noches en las que el no dormir sea una pesadilla para vosotros, probad a cerrar los ojos y pensar en una sola cosa. Veréis que vuestra mente comienza a divagar y a imaginar, vuestro trabajo es reconducir vuestro pensamiento a la idea inicial, tratar de no moveros de ahí. Al cabo del tiempo, al menos para mí, se convierte en un método más bien relajante que, si no consigue hacerte dormir, al menos te ayudará a estar menos tenso.

Lo importante

Sin embargo, por mucho que yo esté muy en contacto con la sanidad  y, más por desgracia que por suerte, haya probado innumerables métodos y estrategias para conseguir dormir, esto no es un blog sobre psicología ni sobre medicina. Aquí se viene a hablar de música, y eso es lo que voy a hacer ahora.

No hace mucho ya lo dije, en un post anterior, la música nos puede llegar a dominar. Ejerce sobre nosotros una influencia que puede ser sumamente devastadora o proporcionarnos un alivio inconmensurable. Y podemos elegir qué queremos, porque al fin y al cabo nosotros elegimos qué música escuchar, ¿no?

Podríais hacer la prueba: cerrad los ojos y poneos una playlist de música electrónica, algo que hiciera a Chimo Bayo sentirse orgulloso de vosotros. Aumentará vuestra frecuencia cardíaca, vuestra respiración se acelerará y cada vez será más difícil mantenerse quieto y con los ojos cerrados. Ahora, probad lo mismo pero con una playlist de, por ejemplo, música chill out. A ver tampoco es para ponerse místicos y beber un té mágico, pero probablemente notaréis como poco a poco, vuestro cuerpo se irá relajando y os costará cada vez menos estar en reposo.

Ojo, tampoco quiero confundiros. Yo, hasta ahora, no he conseguido dormirme con música. No al menos buscando ese propósito. Sin embargo, no dormir provoca en mi una sensación de ansiedad, nervios, incomodidad y agobio que puedo ayudar a calmar escuchando algo de música.

Mi recomendación, bastante personal y subjetiva, viene en forma de playlist que os dejo al final del post. Sí, como a mí, os gusta el piano, la música “clásica” entre muchísimas comillas y, en general, algo relajado para escuchar con tranquilidad, echad un ojo a Ludovico Einaudi. Yo llegué a parar a él casi de rebote, lo conocí por Nuvole Bianche y, sinceramente, estoy enganchado a In A Time Lapse. No es siquiera su último ni mejor trabajo, pero es cierto que no puedo valorarlo objetivamente porque me ha acompañado durante muchas noches y momentos de ansiedad.

Dicho lo cual, por hoy me despido. Espero que os ayude en algo a sobrellevar las noches en duermevela, y que sepáis que, si como yo, os pasáis alguna que otra noche con los ojos como un búho, tenéis mis MDs abiertos.

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