Tropical Jesus, lo nuevo de un Carlos Sadness eterno.

Nos encontramos delante del cuarto álbum de uno de los músicos que encabezan el Indie nacional de nuestra década. No hace ni un mes de su publicación y ya ha revolucionado todas las listas posibles, demostrando un claro hecho:

Sigue habiendo Carlos Sadness, para rato.

Como el mismo título nos indica, estamos delante de un álbum “cósmico y sustancial a la vez que sistemático.” Carlos nos adentra en una conversación entre él mismo y el universo, pero no siendo él, Carlos Sadness. Para este nuevo álbum nos encontramos un nuevo personaje, su alter ego, Tropical Jesus.

Producido por él mismo, encontramos en esta nueva obra musical el sello de Carlos de una manera clara por el predominio de la base electrónica en comparación a otros trabajos como Diferentes tipos de luz (2018) o La idea salvaje (2015), dónde la base se presentaba compuesta por otros instrumentos como la guitarra.

¿Estamos delante de un nuevo viaje musical de Carlos Sadness?

¿Nos encontramos con un acercamiento a un nuevo tipo de música, adentrándose en mundos más urbanos, por ejemplo?

Lo que sí podemos tener bastante claro es la internacionalidad que caracteriza a este nuevo álbum de Carlos, donde sus viajes por Latinoamérica han estado muy presentes, dándole un empujón a esta nueva visión musical que nos presenta con Tropical Jesus. ¿Queréis conocer un poco más cuál ha sido el nuevo mundo que nos ha presentado Carlos? Adentrémonos en él.

Ciclo Lunar

Querías leerme las manos
Por si ponía algo malo
Y dijeron que los astros
Nos quieren ver separados

El nuevo trabajo de Carlos empieza con una música tranquila, amable junto a su suave voz, adentrándonos en su nuevo mundo exótico y cósmico. Vemos como el tema de la astrología ya está presente en la primera canción que encabeza el álbum con imágenes como el cielo, la luna o las estrellas. Una mezcla electrónica con la que abrir la puerta a una nueva galaxia Sadnessiana, a la cual es fácil acceder por la suavidad con la que Carlos nos atrae para empezar esta nueva aventura. En esta primera canción podemos ver un poco también rasgos más urbanos, mostrándonos el nuevo toque que ha querido añadir Carlos a este trabajo diferente, más galáxico. En resumidas cuentas, estamos delante de un diálogo entre Tropical Jesus y las estrellas, buscando respuestas en medio de una eterna galaxia.

Me Desamaste

Si me hubieras dicho que todo te aburre cuando lo tienes
No habría tenido ninguna prisa para quererte

Con toques más guitarreros, aquí Carlos canta a ese desamor que con el tiempo acabaste siendo consciente de todo. Obviamente al comienzo todo final duele y te preguntas el por qué sucedió pero con perspectiva y con la ayuda de ese espacio necesario para tú verlo todo con calma, al final te das cuenta de cómo era la persona que decía quererte y te das cuenta de algo: no valía la pena llorar por él o ella, después de todo lo que hizo. En el estribillo sí que se nota más la esencia electrónica que llena este cd, pero podríamos decir que aquí es más una mezcla 50/50.

Chocolate y Nata

Cae la noche y sigues en bikini
Mirando cómo bajan las estrellas
Algunas caen dentro de tu daiquiri
Y otras las recoges en la arena

Si tuviese que resumir esta canción en una palabra diría: calidez. La voz de Carlos llena totalmente casi tres minutos de pura música, escuchando tres minutos donde él te lleva a donde quiere porque es imposible que no te embelese con su magia. ¿Qué encontramos en esta canción? El canto a una relación preciosa, donde dos personas saben entenderse, comprenderse y ayudarse en todo momento. En un mundo perfecto, donde nada puede romper algo tan bonito y solo estás esa persona y tú, eso es Chocolate y Nata. El vivir la vida en un solo sabor, la de dos personas juntas que se quieren y viven derritiéndose al sol.

Todo Estaba Bien

Y empezarnos a conocer
Como si nunca lo hubieras llegado a hacer
Y quedarnos a vivir cuando todo estaba bien
Cuando me querías ver, fuera la hora que fuese

Para mí, uno de los temazos que compone este cd es esta colaboración con Manuel Medrano. Aún recuerdo cuando la escuché por primera vez y sentí algo tan… inexplicable. Fue como un suspiro, cuando quise darme cuenta ya había acabado y me pregunté, ¿ya? Es una mezcla increíble entre dos ritmos diferentes que unidos han creado un canto a la añoranza. Con una mezcla musical muy pegadiza y una letra que llama al recuerdo, sorprendió ver que Carlos hiciese una colaboración de este tipo pero ya lo dicen: apostar a lo nuevo puede dar buenos frutos… y este es un claro ejemplo de ello. Con un toque de “trap urbano” con la suavidad tropical de Carlos, esta canción es un temazo que va a durar años y años.

Muerte Súbita de un Caimán

Pero tú quisiste entrar en la boca del caimán
Entre arena y sal de mar, hagas lo que hagas te lo voy a perdonar
A perdonar, a perdonar (oh oh)
Hagas lo que hagas te lo voy a perdonar

El comienzo de esta canción me recordó a las más míticas de Carlos como Que Electricidad, mostrándonos como la esencia de Carlos no se fue nunca, solo que ha evolucionado como lo que tiene que hacer un artista, evolucionar y crecer siempre con el tiempo. Estamos delante de un poema al perdón, al perdonar a esa persona que da igual lo que haga, da igual las veces que te falle porque le/la quieres tanto que no puedes vivir sin ella y por eso, aunque entre “en la boca del caimán” tu estarías allí para apagar ese “imposible fuego que apagar”. Una base musical muy Sadnessiana y con una letra que llama a un amor que dolerá, pero es amor, siempre acabaremos queriendo al caimán.

Clorofila

Fuiste a florecer a otro jardín
Al mediodía
Y al atardecer ya me olvidé
De a qué sabías

1:49 minutos los cuales podrían ser considerados casi como una nana. Carlos y un ukelele, nada más y sinceramente nada más hace falta para que una canción sea preciosa. La dulzura de Clorofila llega al alma, siendo imposible el no sonreír mientras estás escuchándola tomándote un café en plena note y viendo la luna llena entrando por tu ventana. Solo hay algo claro que podemos sacar de Clorofila y es lo siguiente: Carlos, regresa siempre.

Isla Morenita

Vamos a morirnos de la risa
Perdidos en la isla morenita
Vamos a reírnos del mal tiempo
En las flores que crecen en tu pelo (Sí sí)

¿Quién no conoce esta canción? Esta sería la pregunta. Cuando escuchas las primeras notas de Isla Morenita es imposible no sonreír de oreja a oreja para darlo todo, sintiendo el ritmo caribeño que transmite con su base musical. Carlos grita al vivir, al sentir, al exprimir el tiempo sin lugar a dudas. Disfrutar de cada momento, de cada segundo con los que quieres y esos instantes de goce puro y duro… vivirlos hasta el último instante. Vivir el presente, vivir lo que sería la próxima canción, vivir el Ahorita.

Ahorita

Te esperé hasta el final del día
Me crecieron en el pelo margaritas
Voy, ahorita voy, ahorita vengo

Toda la vida está construida a partir de instantes, momentos que sin darnos cuenta nos llenan la vida para llevarnos a experimentar de todo y más… y a veces por ello nos olvidamos de vivir el presente, la actualidad, el “ahorita”. Siguiendo el mismo tópico musical suave y tranquilo, Carlos nos habla de cómo realmente él quiere vivir el presente, exprimir el día a día y no adelantarse a nada porque, entonces, ¿qué es la vida si no consiste en disfrutar de los momentos que llenan cada segundo de ti?

El Simpático

Por eso ahora soy
Tormenta de verano
Y cuando me ves
Yo leo en tus labios

La canción más urbana y diferente dentro del estilo ya conocido de Carlos, esta colaboración con Dr.Witchdoctor tiene toques diferentes que marcan a la vez el nuevo estilo que presenta Carlos en Tropical Jesus. Con una mezcla de español e inglés, para mi es una canción perfecta para darlo todo bailando en cualquier festival donde Carlos sea cabeza de cartel. La noche tocando y con una bebida en la mano, bailando sin parar mientras disfrutas de la magia de Carlos y de Dr.Witchdoctor, simplemente perfecto.

El Gringo

Cuando me ven pasar por Sagrada Familia o La Plaza Real
¿Quién me va a esperar?, ¿quién me va a esperar?
Si no me esperas tú, nadie me esperará

¿La más diferente? ¿La que rompe los esquemas por completo de la música ya conocida de Carlos? Personalmente, para mi El gringo es una de las más especiales de este cósmico álbum y en especial por la cercanía que siento al escucharla. Siendo de Barcelona, es imposible que no te llegue esta canción al alma cuando escuchas a Carlos hablar de lugares tan míticos de la ciudad como La Sagrada Familia o La Plaza Real.

¿Qué nos cuenta Carlos aquí? Ese sentimiento de añoranza por la ciudad natal, el sentirte extraño cuando vuelves a tu casa después de tanto tiempo y recuerdas todo lo vivido, creando una mezcla de sentimientos indescriptible.

Adiós a los Dinosaurios

Subido en un árbol milenario
Dije adiós a los dinosaurios
Y te esperé varios millones de años

Los dinosaurios fueron el comienzo del mundo y a la vez lo más antiguo de nuestro universo, ¿verdad? Pues aquí Carlos tiene algo claro, toca decir adiós al pasado para seguir adelante y vivir sin dudarlo. Con un ritmo pegadizo y propio de él, Adiós a los Dinosaurios es la perfecta canción para cerrar una etapa, momento, relación o punto de tu vida y seguir adelante, teniendo algo claro:

Cuando una puerta se cierra, una ventana se abrirá.

Aloha

Desde el otro lado de la galaxia
Yo te traigo un rayito de esperanza
Aunque creas que ahorita no hace falta
Por si acaso, yo te quiero decir

Junto a Bomba Estéreo, nos encontramos con una canción que salió a principios de año y fue clave para que el calor no desapareciese en el  eterno invierno. En plena época de frío, lluvias y nieve Carlos nos deleitó con una canción para traer luz a esos fríos días donde la unión entre su mágica indie y la bailable esencia del grupo colombiano nos trae este ritmo suave con toques tropicales y lo más importante:

Muy buen rollo, algo que Carlos nos tiene acostumbrados de desde siempre.

Número Oculto

Porque tu voz rompe el silencio del mundo
Cuando me llamas con el número oculto
¿Estás durmiendo? No sé por qué pregunto
Pues claro que sí

Leyendo algunas entrevistas que ha dado Carlos en relación a la creación de Tropical Jesus, destacaría el comentario sobre esta canción, ya que él dice que tanto Número Oculto como Ciclo Lunar surgieron al mismo tiempo en uno de sus viajes por América. ¿Por qué lo destaco? Porque no me sorprende. Número Oculto me parece el perfecto cierre para un cd estratosférico de un artista que no para de reinventarse. Con un ritmo calmado donde su voz es la que nos dirige al final del camino, considero que este broche final le viene perfecto a un álbum que no deja indiferente a nadie.

Podría contaros más sobre cómo es Tropical Jesus pero considero que la mejor manera de hacerlo es con dos simples palabras, aquellas con las que resumiré lo que vives al acabar de escuchar el cd:

Experiencia extrasensorial.

 

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