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[Especial] La unión del arte, Loving Vincent

 

El concepto de arte presenta un significado muy genérico, algunos dirían que demasiado, porque realmente…

¿Qué es el arte?

· El arte (del latín ars) es el concepto que engloba todas las creaciones realizadas por el ser humano para expresar una visión sensible acerca del mundo, ya sea real o imaginario. Mediante recursos plásticos, lingüísticos o sonoros, el arte permite expresar ideas, emociones, percepciones y sensaciones.

La RAE nos da esta definición sobre ello, donde yo remarcaría: recursos plásticos, lingüísticos o sonoros por un lado, y expresar ideas, emociones, percepciones y sensaciones por otro. A lo largo del tiempo he podido conocer diferentes vertientes del arte pero creo que realmente lo conocí al 100% cuando vi una película que para mí, personalmente, es el mejor ejemplo de arte de nuestro siglo.

Una combinación tan artificial como bella que la hace espectacular. Construida a partir de 65.000 cuadros del artista al que rinden homenaje junto a una banda sonora de la mano de uno de los grandes compositores de nuestro tiempo, Loving Vincent es una película digna de admirar, disfrutar y de sentir.

Hoy os vengo a hablar de la mezcla que encontré en la película, aquella que al acabarla me dejó incapaz de reaccionar durante unos pocos segundos para después decir: sin palabras.

La banda sonora de Loving Vincent viene a cargo de Clint Mansell, a quien seguramente no conoceréis pero si yo os menciono Réquiem por un sueño, Doom o La fuente de la vida os suenan estas películas, ¿verdad? Él ha sido el músico y compositor de cada una de las bandas sonoras que encabezan a estos films y con las que ha recibido diferentes nominaciones a los Globos de Oro, pero yo le descubrí a él en 2017 con el estreno de este biopic tan particular y a la vez revelador, abriendo al público la oportunidad de conocer a uno de los pintores más incomprendidos del impresionismo, Vincent Van Gogh.

Mi objetivo de hoy es el de adentrarme en la banda sonora de esta película en relación a las obras pictóricas del artista que protagoniza el film, pero antes quiero dejaros dos puntos clave. El primero, cuando lo descubrí me hizo adorar mucho más a esta película y la banda sonora que le acompaña y el segundo es una recomendación propia para poder entrar del todo en el mundo que nos presenta  Loving Vincent.:

  • La B.S.O se forma de 14 canciones que presentan una esencia particular pero recordad algo, aquello que os hará vivir la misma experiencia que tuve yo, sus títulos.
  • Darle play al link que os dejaré a continuación, la banda sonora de la película, y si podeis id leyendo y observando las fotografías/cuadros que os dejaré a continuación.

¿Preparados? Bienvenidos a Loving Vincent.

primero

( En orden: At Eternity’s Gate / Five Sunflowers in a Vase / Portrait of Armand Roulin / Marguerite Gachet at the Piano / Still Life with Glass of Absinthe & a Carafe)

En el primer cuadro encontramos la desolación sin mirada, la descomposición de un hombre roto por un dolor que desconocemos con unos colores apagados, que no llaman a una cálida emoción. Clint Mansell supo representar perfectamente el mismo sentimiento que Van Gogh quiso transmitir en la obra, con instrumentos de viento como elemento predominante.  Al final de la pieza encontramos unos cantos, semejantes a lo que siempre se ha narrado como la puerta a la eternidad (o cielo)  junto al llanto de almas que te atraen a vivir la paz eterna. ¿No sería la intención de Clint Mansell el querer representar las voces que sentía Van Gogh y con las que vivía y a la vez interpretaba su dolor mediante las acuarelas?

El siguiente de ellos muestra un poco el contraste entre la propia película y su banda sonora. En el cuadro encontramos una simple representación de un jarrón con tres girasoles y dos caídos por la sequía de la planta pero, si lo observamos con la canción de Mansell sentiremos la depresión que sintió Van Gogh en su momento de creación. Presenta una instrumental dura, estridente, que te remueve y contrapone bastante bien con el cuadro y lo que representa.

De ahí pasamos al retrato de Armand Roulin, personaje encarnado en la película por Douglas Booth. Nos encontramos una representación de un alma desconocida, perdida e inconsciente de lo que iba a vivir. En unión, la pieza musical que está en relación al  nombre de este cuadro es muy semejante por su falta de estabilidad. Nos adentramos en un comienzo tranquilo, con una instrumental bastante básica al segundo siguiente encontrarte con una gran cantidad de instrumentos de viento tocando duramente para llegar al cielo. Mansell representó de gran manera el viaje que vive el personaje de Douglas Booth: de la repulsión hacia Van Gogh a la pena por haberle prejuzgado sin saber su verdad.

El penúltimo de esta ronda es el protagonizado por Marguerite Gachet, la mujer que enamoró a Van Gogh. En la película, Saoirse Ronan la encarna a la perfección al darle ese toque de dulzura e inocencia que notamos en el cuadro del artista. Mansell nos trae con la pieza musical que da voz a la obra un camino de dos minutos y treinta segundos donde el piano es la base de todo, lo mismo que sucede en la pintura. El dolor de un amor imposible encarnado en el tacto de la mujer con el instrumento junto a una musicalidad pura que nos llega a un final suave pero melancólico a la vez, haciendo que los últimos segundos suenen como el propio suspiro que sintió Van Gogh al final de su vida.

El último de esta ronda, podría considerarse uno de los más básicos de las obras del maestro del impresionismo pero con ello, con la simpleza que puedes llegar a sentir al observar la obra, Mansell nos lleva a un viaje totalmente distinto: al recuerdo del hogar.  Con acordeones sonando como base musical, durante la película nos adentramos en los momentos de crecimiento de Van Gogh. En medio de la pieza aparece el piano rompiendo con la tesitura, relatando con ello los duros pasos que vivió el artista por el prejuicio que tuvo la sociedad ante él. Entremezclados con violines  y violonchelos, esta pieza recuerda al espectador la injusticia que vivió el autor de estos cuadros durante sus años de vida.

segunda

( En orden: The sower with setting sun / The Painter on His Way to Work / The night cafe / Thatched Roofs in Chaponval)

El primero de esta ronda, representa una escena habitual de la ciudad donde vivía Vincent. El campo, el dolor del sol cayendo encima de los trabajadores y el sudor de aquellos hombres y de aquellas mujeres que día a día se dejaban la vida por ello. Con una mezcla de colores cálidos con la puesta de sol y fríos con el campo representado mediante azules de diferentes tonalidades, Mansell le dio el titulo de este cuadro a una pieza musical que va muy acorde con lo que el pintor creó en su tiempo. Con un comienzo cálido, atrayendo al oyente a escucharla cerrando los ojos de golpe se encontrará con sonidos rompedores, que le despiertan al ser inesperados como los fuertes movimientos de violín. Una base rompedora como la mezcla de colores del pintor.

En el segundo de esta ronda, nos encontramos una representación de Van Gogh como alter ego propio. Un pintor desquiciado, caminando por el campo sin saber que hacer. Me gustaría remarcar el papel de la sombra, la pequeñez que representa en comparación a la persona real y siendo el punto discordante del cuadro en relación a las tonalidades que encontramos. Mansell creó una pieza musical muy acorde a la obra de Van Gogh, suave musicalmente hablando, sin sorpresas, representando la soledad del escritor mediante toques de piano y lentos movimientos de violin pero con un final esperanzador: la base de viento reaparece con aires más alegres, siendo esos colores cálidos del cuadro que muestran la pizca de esperanza que aun existía en el incomprendido pintor.

En el tercero, encontramos una escena principal de la película junto a uno de los cuadros más reconocidos del autor. Van Gogh pasaba muchas de sus noches en bares, horas y horas perdidas en la silla creando a partir de su mente un mundo al que deseaba representar mediante su técnica. Mansell nos presenta una melodía dura, cruda diría y todo. Le da sonido a la pena que vivió el pintor en cada una de esas noches, donde aquellos que iban y le conocían le juzgaban por creerle un “loco” que pintaba alucinaciones de las suyas. Con toques suaves de violonchelos y con puntos musicales donde el piano marca el tempo, Mansell le ha dado voz a esas lágrimas que caían por la cara de un hombre que le dolía el no tener la oportunidad de expresarse libremente, sin miedo.

Y en el último de esta ronda, considero que estamos ante el más difícil de todos, tanto como cuadro y como pieza musical. Diría que Van Gogh creó esta obra desde una rabia inmesurable por los trazos que encontramos, representando algo natural como la vida misma, lo verde de la naturaleza pero con formas fuertes y Mansell nos trae una canción que puede ser difícil de escuchar. Con momentos de “eco” que nos recuerdan a los sonidos propios de los bosques encantados, encontramos aquí una unión musical y pictórica muy estridente.

tercera

( En orden: Blossoming chestnut trees / The yellow house / Wheatfield with crows)

En el primero de esta ronda definiría la mezcla pictórica y musical con una palabra: Aire. Van Gogh nos trajo al mundo una obra que respira libertad, representando mediante colores una típica escena de la gente caminando por la calle pero otorgándole una gran importancia al movimiento que podemos ver con el árbol, ese elemento que ocupa el 90% del cuadro. Mansell en este caso, ha sabido plasmar en forma de música a la perfección lo que quería traer el pintor al mundo. La suavidad del piano junto a la claredad de instrumentos como las flautas crean ese escalofrio propio al sentir como el aire pasa por tu lado y roza las hojas del árbol.

En el segundo de esta ronda, nos encontramos muchas semejanzas con un caso de la anterior ronda. The Night café y The Yellow House encabezan la B.S.O de esta película, las dos muestran la crudeza de la vida de Van Gogh que solo conoces cuando conoces su historia. Los dos cuadros, a primera vista, se consideran que representan una escena normal, típica, pero cuando te adentras en la realidad del pintor descubres el dolor que había en ese café y en esa casa, el comienzo de la depresión de un gran artista y Mansell lo sabe representar muy bien con una mezcla musical que presenta la misma esencia, la dureza. Una unión instrumental que deja al espectador angustiado.

Y en la última pieza de esta ronda, la libertad es el elemento presente tanto en la obra de Mansell como en la de Van Gogh. La figura del pájaro volando libre, sin dirección alguna pero con el temor del que pasará. Mansell nos lo transmite con un contacto suave de los instrumentos pero el violin poco a poco va cogiendo el protagonismo clave para dar ese punto de dramatismo y de estupor. ¿Asustaba a Van Gogh el ser libre para ser realmente él mismo? Es una pregunta que nunca sabremos pero con Mansell y su pieza podemos transportarnos a cualquier pensamiento en relación a este cuadro.

cuarta

( En orden: Starry night over the rhone / Starry night)

Acabamos con las dos obras más reconocidas de Van Gogh y las que dan nombre a las dos últimas canciones de la banda sonora de Loving Vincent. Son dos cuadros que nos muestran el deseo de viajar por parte del pintor y la inconsciencia que le atormentó hasta hacerle quitarse la vida. La perdición de un alma cansada, representando mediante su vía de escape ese dolor en forma de luces y de barcas con un punto fijo: el salir, o las eternas estrellas, esas constelaciones infinitas que cuando las miras, te pierdes para no volver. Mansell le dio vida a estos dos cuadros para cerrar la banda sonora de la película con dos canciones que cierran el film y con ello, la vida del pintor. En especial me gustaría remarcar Starry Starry Night, una interpretación preciosa de la mano de Lianne La Havas. La dulzura de su voz encarna el punto y final de una obra que le ha dado al mundo la oportunidad de conocer a un alma atormentada y pura a la vez.

La música y la pintura pueden llegar a crear una unión tan inigualable como la que encontramos en Loving Vincent. Clint Mansell ha sido capaz de reinterpretar cada obra del pintor desde una visión instrumental excepcional con la que a la hora de ver la película y escuchando cada una de las piezas musicales que la componen, sea imposible no emocionarte con ella.

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