Especiales

[Especial] 2021 y las nuevas esperanzas

Tras dedicarles unas serias palabras al 2020, ahora os traemos de verdad el inicio del año. En esta ocasión hemos pensado que, aunque vayamos a aprovechar para llorar juntos por todos los conciertos, eventos y festivales que no sucedieron, es también un momento para mirar al horizonte y poner nuestras esperanzas en el futuro. Aún no sabemos cuando ni cómo, pero tenemos la certeza de que en algún momento y de alguna manera, poco a poco, volveremos a hacer colas por estar en primera fila y a regresar a casa afónicos por haber gritado todo el bis. Hoy sí, de verdad, nos despedimos de este año con nuestra lista de oportunidades perdidas pero sobre todo con nuestras más optimistas listas de deseos en directo para el próximo 2021.

Agustina
2020:
Este iba a ser mi año en cuanto a música en directo. Empecé de manera espectacular con Halsey en el Sant Jordi Club y los Jonas Brothers en el Palau, separados apenas por unos días. Dos nombres menos en mi lista de deseados a los cuales se les tenían que unir otro puñado en Julio. Taylor Swift, Sam Fender, Wolf Alice, Nothing But Thieves iban a ser tachados también junto a los ya reincidentes Placebo, Creeper, The Killers y Kings of Leon. Efectivamente, me había comprado el abono del Mad Cool. Un festival del que ya disfrute un día en 2017 y al que tenía muchísimas ganas de disfrutar completo con familia y amigos. Otros conciertos más pequeños me han dolido (como the 1975) pero la ausencia de festival en verano me ha roto el corazón. Eso si, me siento afortunada de haber estado en uno de los conciertos distanciados junto a Esther viendo a Dorian en Septiembre.
2021: Si hay una sala en la que me siento como en casa y a la que tengo ganas de volver sea como sea es mi querida Razzmatazz. Tengo todo preparado para cuando se presenten allí Nothing But Thieves en Octubre y así poder verles por primera vez junto a mi padre (¡y con que discazo!) tras el intento frustrado de este verano. Creo que va a ser uno de los mejores conciertos del año y estoy contando los días. Pero lo cierto es que si 2021 fuera un genio en una lampara y teniendo en cuenta que nos merecemos los conciertos más épicos por haber sobrevivido esto, si tuviera elección usaría mi deseo para pedir una parada por aquí en la vuelta de My Chemical Romance.

Izan
2020: Harry Styles, quien probablemente ha sido uno de los fenómenos musicales del año había anunciado que venía Madrid. Entradas compradas en enero, viaje comprado en febrero, Fine Line aprendidísimo a la semana de salir… Mi chica y yo, fans a más no poder, nos moríamos de la ilusión y entonces… HELLO CONFINAMIENTO. Concierto aplazado al 15 de febrero. Tocaba esperar… Meses después, a punto de llegar a navidad, las cosas del virus no estaban mucho mejor entre restricciones, mini-confinamientos, reducciones de aforo y demás; así que el señor Styles volvió a aplazarlo, esta vez sin fecha fijada.
2021: Ya he calculado que para seguir mi vida sin perder la cordura necesito un total de 2 conciertos de Coque Malla al año. Es matemático. Este maldito año solo me ha permitido vivir uno (31 de enero, sala Razz) pero voy a contar los directos de instagram como un segundo concierto (que, pista: no) para evitar caer en la locura. Eso sí; 2021 voy a elevar mi media sin control (además, todo apunta a nuevo álbum) porque necesito esa energía, esa rabia, ese soul y esa magia que Coque lleva encima. Por favor, 2021, tráeme de vuelta a Coque Malla.

Emma
2020:
Realmente 2020 iba ser el año donde iba a disfrutar de grandes talentos de la música pero, en especial tenía dos fechas marcadas que se han tenido que aplazar por la pandemia y las dos procedentes del mismo artista: Nil Moliner. En Razzmataz y el Sant Jordi Club, su comienzo y su fin de gira que nació por la publicación de Bailando en la batalla su primer álbum. A Nil le llevo siguiendo años y años, cuando aún no tenía ni un EP en el mundo de la música e iba a ser un momentazo poder disfrutarlo a esos niveles, ver como ha crecido y como se está comiendo el mundo y enamorando con su talento. Lo bueno es que han sido aplazados los dos, ¿como los viviré? adaptados a las medidas que corren pero lo importante dentro de todo es eso, que podré vivirlos.
2021: Hay muchos grupos que forman parte de mi lista de disfrutar en directo en 2021, ya que gracias al tiempo que hemos tenido en la cuarentena he descubierto a gente con mucho talento pero no mentiré que tengo debilidad por un grupo en concreto: Floridablanca. Fueron uno de mis primeros descubrimientos en la cuarentena y su último tema, Madrid me mata está en mi top 10 de temazos de 2020 y me muero de ganas de vivirlo en directo. Son cuatro chicos con un talento increíble y ojalá, 2021 me dé la oportunidad de vivir su directo y sacarme esta espinita.

Esther
2020:
Contando que sólo entre marzo y junio se cayeron / aplazaron más de una decena de conciertos u otros eventos como Eurovision para los que ya tenía entrada o solicitud de pase, me dió especialmente lástima León Benavente en Girona y Eurovision en Rotterdam. León Benavente, es una asignatura pendiente, ya que las dos últimas veces que vinieron por aquí cerca (más o menos desde que me enganché a la banda), me han pillado fuera o con imposibilidad para ir. En navidades del 2019 me autoregalé la entrada para verlos en La Mirona dentro del festival Strenes y la verdad que me hacía ilusión verlos tan cerquita de casa. No obstante, la fecha se tuvo que cancelar y en verano cuando fueron al Cruïlla XXS, ya tenía mi entrada para ver el mismo día a Rufus T. Firefly.  En cuanto a Eurovision, no hace falta que diga que junto a Agus soy la más eurofan del medio. A principios de año conseguimos una amiga y yo entradas para el Jury Show de la final, así que íbamos a disfrutar del festival in situ y con idea de ver la final desde el Euro Village. Eurovision 2021 se va a celebrar, se contemplan diferentes escenarios, desde el formato tradicional con público hasta el más restrictivo con cada artista participando desde su país. Veremos en mayo si finalmente puedo vivir mi primer Eurovision.
2021: Para no repetir mi wishlist, el concierto que me fliparía vivir en 2021 es Supersubmarina. Las posibilidades son muy remotas, pero la esperanza de algún día poder ver a la banda de Baeza sobre el escenario, son constantes. Una banda que tenía un futuro muy prometedor por delante, pero que en su corta trayectoria demostraron un talento arrollador y un directo muy eléctrico.

Laura
2020:
A raíz de la pandemia no es que me quedara sin un concierto, es que tuve que renunciar por completo a un estilo de vida. Justo la semana que se declaró el Estado de Alarma me incorporaba a un trabajo que prometía un verano de festivales: BBK Live, FIB de Benicàssim o Mallorca Live, entre muchos otros, se quedaron ahí, aparcados en un sueño. Sin saberlo muy bien, despedí la “vieja normalidad” un sábado 7 de marzo en un bolazo de Los Vinagres. Era un final de gira en el Sol y fue una absoluta locura, no cabía ni un alma más en la sala. La distancia de seguridad era el perreito con el desconocido (o la desconocida) de al lado y una botella de ron miel circulaba entre el público. No he vuelto a un concierto desde entonces.  Supongo que mi gran baja del 2020 fue fallar (de nuevo) en mi empeño por ver a The Strokes. En un arrebato de locura, estuve a punto de comprar entradas para verlos en París en febrero, pero me dije “Calma, ya iremos al Primavera” yyyy… El Primavera nunca llegó. Otra triste baja en mi 2020 fue Sonorama Ribera. Cada año veía las imágenes de la Plaza del Trigo en la televisión, con la gente disfrutando, volviéndose loca, y siempre pensaba: “Woah, ¿cómo debe ser estar ahí?”. Cuando por fin pude comprobarlo, supe inmediatamente que no podía imaginarme los agostos del resto de mi vida sin estar esos días en Aranda. No volver al Sonorama me hizo sentir huérfana. Ver esos días los directos de 2019 me generó muchísima nostalgia: la gente, la música, El Trigo… Y sobre todo el vino. Guardemos un minuto de silencio por todas esas camisas hawaianas que no lucimos (o arruinamos) este año en festis.
2021: A pesar de todo, creo que 2021 pinta bien. Con o sin chip, Bill Gates va a saber igualmente dónde vamos a estar, así que ojalá poderle dar envidia con muchos festivales y viajes increíbles. De momento, a corto plazo, he optado por unos (auto)regalos navideños pro #CulturaSegura. El primero de ellos es el concierto benéfico de Reyes de Hinds junto a la Banda Sinfónica de Madrid en el Teatro Real. Sinceramente, no sé qué puede salir de semejante mezcla, pero tenía muy claro que no quería perderme ese show único que además será por una buena causa (Banco de Alimentos). Un poco más tarde, también en enero, tengo entradas para ver a Cala Vento en Inverfest. ¿Morirme de ganas? Mmmmm… Se me queda corto. Este dúo ha sido mi gran descubrimiento del confinamiento y desde entonces han escalado hasta el nº 2 de mi Spotify Wrapped, así que me hace mucha ilusión y confío en que Aleix y Joan darán un concierto espectacular.

Núria
2020:
Este año iba a dos festis: Viña y Ortigueira. Iba a ser la primera vez que iba al Viña y me hacía muchisisisima ilusión ver a Oques Grasses en directo. Todo el mundo dice que es increíble y lo estaba deseando pero ya sabemos, covid y toda la pesca 😦 El Ortigueira es para mí un momento de desconexión total así que me hacía bastante falta en verano, ojalá podamos volver prontito.
2021: No cogí entradas para los conciertos de Sidecars en febrero porque pensé que igual con la pandemia se cancelaban. Cruzo los dedos porque salgan y porque pongan más fechas… También tengo previsto ver a Morat porque mis hermanas son fans a tope y una vez al año no hace daño. Me gustaría ver a la Pegatina en directo de una vez por todas. Y a Coldplay, por soñar que no falte.

Jordi
2020:
Este año ha sido raro y, dentro de lo que cabe, no me puedo quejar de no ir a conciertos, gracias a propuestas como Noches Mediterráneas, la #CulturaSegura fue posible en Alicante y pude disfrutar de conciertazos como Carolina Durante o Miss Caffeina, aunque también me dejó con la miel en los labios al perder oportunidades y viejas costumbres.
Sin duda, lo más doloroso fue no hacer mi ya querida escapada anual al Low Festival de Benidorm, un evento del que siempre tendré cosas bonitas que decir, buenos conciertos a los que asistir y unos ricos bocadillos que comerme. Encima este año se unía a la visita mi querida Esther, que iba a venirse de adoptada alicantina para disfrutar de uno de los eventos indie del año. Esperemos que se pueda hacer en 2021.
2021: Con ir a algún festival me conformaría. El que fuera.
Sin lugar a dudas, el que más ha conseguido conquistar mi corazón es el Mad Cool Festival, con los Red Hot Chili Peppers, Yungblud o Nothing But Thieves como algunos de los cebos más jugosos para mi paladar musical, entre muchos otros. Tocará esperar a tener la suerte de que se pueda celebrar un evento de tal calibre.
Pero si 2021 fuera un genio, tal como ha dicho Agus, y le pudiera pedir deseos difíciles de conseguir, yo solo quiero poder ver a Yung Beef como artista nacional y, por supuesto, a My Chemical Romance como gran deseo internacional.
¿Acaso creíais que ahora que me visto como una persona normal he dejado de ser emo?

¿Y vosotros? ¿Qué conciertos os habéis perdido y a cuales deseáis ir con todas vuestras fuerzas? Nosotros simplemente esperamos y deseamos con todo nuestro corazón poder volver pronto a las salas y recintos y del espectáculo, la música y la cultura. ¡Nos vemos (esperemos que a la salida de algún concierto) en 2021!

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