Mucho, un golpe revolucionador

Este 2020 ha sido un año particular, diferente en muchos de los sentidos pero personalmente ha sido un año de descubrimientos los cuales han pasado de ser novedad a ser algo cotidiano por lo mucho que me han flipado. Uno de los ámbitos donde más descubrimientos he tenido ha sido en la música y hoy os vengo a hablar de uno de ellos. Realmente supe de él a partir de vivir un concierto de Zahara en directo, del cual tenéis un post que hicimos mi compañera y amiga Esther y yo, relatándoos como fueron los conciertos de Barcelona y de Girona del pasado Febrero en su gira de Teatros. Soy un aeropuerto fue la canción con la que descubrí a Martí Perarnau y con ello, a Mucho.

¿Cómo definir a Mucho? Creo que la mejor manera de definirlo es no hacerlo, ya que encasillar a alguien como Martí Perarnau en un estilo de música considero que sería un insulto para su talento. ¿Hay alguien en casa? ha sido el CD con el que le descubrí, adentrándome en un mundo crítico hacia una sociedad capitalista y emocional, llevándome a vivir una pura explosión de emociones. Con ello descubrí a Martí pero Mucho tiene una historia más allá de este álbum, el considerado una pura joya musical por “muchos”, valga la redundancia.

Los cambios acecharon al grupo desde su existencia. Antes del estreno de ¿Hay alguien en casa? hacía tres años que habían sacado su último disco, Pidiendo en las puertas del infierno donde Mucho estaba compuesto por Víctor Cabezuelo (líder actual de Rufus T. Firefly) y Miguel y Carlos, la parte toledana del grupo, junto a Martí. El tiempo y la crisis en todos los sectores culturales llevó a que Mucho hiciese un parón y sus compositores decidiesen encontrar otro punto de trabajo pero ello no significó para Martí parar y dejar su vía de escape apartada. Han sido tres años de crecimiento y de unión con otros artistas los que han llevado a Martí a adentrarse en esta locura de ir en solitario, creando letras punzantes que muestran una sintonía clave entre la crítica y la revolución junto a un sonido particular, algo electrónico pero sorprendente.

Algo que caracteriza a Martí y que podemos observar en sus letras es su verdad, sin tapujos y sin miedos. Mezclando una base musical propia junto a letras que nos habla de la corrupción de la sociedad y de la política española del momento, Martí lo tiene claro: yo hago mi música y yo decido que digo al mundo, aunque me odien por ello.

Algo que quería destacar, apartando el lado musical de Mucho, es la sinceridad con la que habla Martí en cada entrevista. En todas los lugares que he podido leerle o escucharle no ha tenido problema en decir como es de duro vivir de la música, el cómo la gente se cree que triunfar es fácil y que ganar dinero es lo más sencillo del mundo, pero no es así.

“Es muy fácil poner un baremo, pero no, no se suele ganar dinero de esto a menos que metas ¿600 personas en todos los conciertos? Entonces, como sólo vendemos una imagen falsa de éxito como en el Instagram… agradecer al público todo el rato con el “muchas gracias, hemos llenado la sala, no sé qué”, parece que todos los grupos en España lo petan pero la realidad es como la riqueza en el mundo que toda está aglutinada en el 7% de la población y el resto somos pobres. Hay unos muy ricos y el resto estamos en la mierda. Con la música es lo mismo.”

  • Una de las tantas verdades de Martí Perarnau en sus entrevistas.

Pocos realmente serían capaces de ser realistas sobre la situación que está viviendo la música y su directo hoy en día, Martí es uno de ellos. Sin tapujos y con las cosas claras, algo que le caracteriza como persona y no se aleja su música de ello. Ahora os traeré cinco canciones que para mí son claves en Mucho y en Martí y con las que creo que se puede descubrir tanto a él como a su esencia musical. Encontrareis una que es una colaboración muy especial, con la talentosa Zahara. Qué curioso ¿verdad? Descubrí a Martí en el concierto de Zahara y ahora os traigo una de sus colaboraciones para mostraros quien es Mucho, quien junto a ella hacen una combinación digna de oír… ¿o ya podremos hacerlo? Próximamente os contaré sobre el proyecto que nos han traído al mundo estos dos grandes músicos, ahora, os presento las cinco canciones con las que yo me adentré en Mucho y dudo que salga de él.

  • Las ventanas se encienden

Cada mañana soy polvo en la cama
Y así ya no hay quien sienta
Toda mi vida ha sido una mentira
Y aquí ya no hay quien sienta
Aun así continuare

Más de cinco minutos los cuales, personalmente, se me hacen cortos. Una base musical que podría llamarla “psicodélica” con la que Martí te engancha. Su voz susurrando y mezclada con los beats te lleva a vivir la canción casi sin darte cuenta.

Para mi esta canción duele, tiene una letra que te desgarra sin parar. Martí habla de ese momento en el que dudas de todo, de si realmente lo que considerabas tu verdad lo es, si existe o todo es una mentira que se ha acabado llevándolo todo… Te rompe al descubrirlo, te deja sin aliento pero con el tiempo descubres algo:

Aún con lo jodido que estoy, seguiré dándolo todo.

Nada ni nadie puede quitarte las ganas de existir en la oscuridad de la vida, es jodido, no es fácil salir pero se consigue y cuando lo haces, es una pura gozada.

  • El enemigo ahora vive en todos nosotros

No tengo problemas si son más de las diez de la mañana solo que mi
Cuerpo no es capaz de ponerse sus mejores galas
Pero te garantizo el amor en mis huesos
Quizá os habéis preocupado demasiado en ganar rápidamente en lugar de
Forjar un estado permanente de esplendor, las cosas necesitan tiempo

Una estabilidad en la base que te mantiene en el ritmo, para mí algo clave para que la canción se te quede metida dentro y estés sin escapatoria. El titulo de la canción ya me llamó la atención en todos los sentidos y después, al meterme de lleno en ella, me cautivó.

Es puro enganche.

Todos somos nuestros propios enemigos en los peores momentos, autoboicoteándonos sin darnos cuenta y de tal manera que nos rompemos. Martí nos habla de la autodestrucción del ser humano y del deseo de volver al punto cero, a esa tabula rasa donde nada estaba escrito y aún tenías la oportunidad de empezar y decidir sobre ti, sobre tu futuro y sobre tu dolor.

  • Soy un aeropuerto (con Zahara)

No habría que terminar las noches
Ni mucho menos comenzar
Un día nuevo
¿Para qué?
Si las proezas nocturnas
Son derrotas de día

Vivir esto en directo debería de ser algo que todo el mundo tendría que hacer una vez en su vida. La sutileza de Zahara con la diferencia de Martí hacen que esta canción sea inexplicable. El piano y sus dos voces, no tenemos nada más en la canción y sinceramente, no hace falta nada más. Que dolor, como rasgan el alma… si escucharla por Spotify ya te deja sin habla, en directo te deja sin respiración.

El aceptar como puede acabar pero por ello no significa el parar…  El dolor de un nuevo día que puede doler después de una masacre emocional…

Zahara y Martí aquí hablan con el alma rota y sinceramente, dejan sin habla.

  • Más feliz sin televisión

Toda tu filmografía
no puede ser más aburrida
El relato infalible
exiliado en la barra más lejana

Pura electrónica.

Qué triste es darte cuenta de que has vivido en una mentira, ¿no? A eso le canta Martí. A vivir engañado, incapaz de darte cuenta y viviendo exiliado de una realidad que puede doler, pero es tu realidad. Igual habría sido mejor no haber venido, no descubrir nada y vivir en la mentira… pero, ¿no dicen que la mentira tiene las patas cortas?

Aquí me gusta en especial la metáfora que hace Martí con la televisión, haciendo ver como la televisión engaña de tal manera que nos hace ver una vida que deseamos pero, al final del día, no es la que de verdad te llenará por completo.

Por eso, se es más feliz sin televisión, sin tener que vivir a partir de un control remoto que te decide por ti.

  • Ahí te quedas, Perarnau

Estoy desconectado del mundo real, me han acostumbrado a no pensar
Cuando me enfrente solo a la muerte gritaré
Hay alguien más

Para mí, la canción perfecta para poner la guinda al pastel de Mucho. Con una instrumental que engancha desde el minuto 0 y con Martí diciendo algo que a muchos duele oír pero es la realidad:

La soledad existe y la tienes a la vuelta de la esquina.

Vivimos en un mundo que solo nosotros mismos podemos enfrentarnos a él, no hemos de depender de nadie más que de nosotros mismos. Por eso, para mí Ahí te quedas, Perarnau es la canción clave para mostraros que es Mucho, quien es Martí y porque estáis tardando en escucharle.

¿Consejo? Entra en Spotify, teclea: Mucho, dale al aleatorio, hazte un café o lo que te apetezca, siéntate y simplemente:

Disfruta.

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