Tercera jornada del Mad Cool Festival 2017: Sentimientos encontrados

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Foto: PixelinPhoto

Todavía con una verde resaca, nos levantamos, entre bostezos y una pequeña depresión post-concierto, listos para un nuevo día y mentalizados de que el Mad Cool Festival se acababa, los 3 mejores días del año llegaban a su fin y una mezcla de nostalgia y de echar de menos nuestra casa (sobre todo el váter) nos acompañaron en lo que sería una sorprendente última jornada. En los dos sentidos que puede ser una sorpresa.

FUEL FANDANGO: ENERGÍA NACIONAL PARA CALENTAR MOTORES 

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Foto: Selector Marx

Madrid, 8 de julio de 2017. El público está deseoso de ver en directo a Kings Of Leon y, más tarde, al grupo que daría la sorpresa aquella noche, Foster the People.

Sin embargo, para ir calentando motores, cientos de personas se agolparon a los pies de Alejandro Acosta y Cristina “Nita” Manjón, integrantes del dúo musical Fuel Fandango. Acompañados de su inseparable batería Carlos Sosa, reventaron el escenario con el genial ambiente de fiesta y buenas vibras que desprenden.

Y no es para menos, con nueve canciones fueron capaces de captar la atención de aquellos que nunca habían tenido el placer de escucharlos, y por supuesto, consiguieron volver a emocionar a aquellos que, como un servidor, los veía por segunda vez en directo.

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Foto: Selector Marx

Si en medio digital ya suenan genial, su directo es cuanto menos impresionante. Se notan las ganas, la pasión, la dedicación y el disfrute de cada uno de los artistas que se sube al escenario. Comenzando con Burning, Trece Lunas, La Primavera y la muy esperada, y coreada, por los fans acérrimos, New Life, hicieron un repaso a su breve pero intensa discografía para, a continuación, dar un pequeño respiro al público, que sin duda aún no estaba preparado para la arrolladora fuerza con que  volvería el dúo.

Tras la corta pausa, Nature, Toda la vida, Shiny Soul y Always Searching hicieron al público dejarse la voz y los pies, para corear y saltar, intentando seguir el ritmo de la incansable Nita. Tras tremenda exhibición de poderío musical, Fuel Fandango se retiró del escenario, dejando a la gente allí presente con ganas de algo mas…Salvaje. Y así fue, al grito de “¡RETOMEMOS LAS VIEJAS COSTUMBRES!” Nita dirigió la orquesta de voces que era su público, quienes, en algunos casos, casi rogaban por una sola canción más. Comenzó la música del tema Salvaje, quizá el single más conocido de su último proyecto, Aurora.

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Foto: Selector Marx

Pero esto no queda ahí. Fuel Fandango es una caja de sorpresas interminables. Y es que, a mitad de la canción, y a pesar del más que evidente cansancio por el esfuerzo y empeño que puso en su actuación, la cantante del dúo deleitó al público con un taconeo al más puro estilo del tablao flamenco, seguida por los ritmos de batería de Carlos Sosa y de guitarra de su compañero, Alejandro Acosta.

Simplemente genial, así podría definirse la actuación de este pedazo de dúo que nunca deja de sorprender y enamorar a cada vez más personas que no los conocían, y de encandilar, aún más si cabe, a aquellos que ya los conocían.

Como aporte final, cabe destacar que al terminar el concierto, nuestro compañero Jordi se acercó a la zona limitada por el cordón de seguridad y fue atendido por el mismo Alejandro Acosta, quien muy amablemente nos regaló un autógrafo y nos explicó que Nita se encontraba un poco mal después del concierto, pues se había esforzado mucho. Por una parte nos entristeció no poder conversar con ella y felicitarla, pero por otro lado estamos más que felices de saber que tanta dedicación tiene sus frutos y que va dirigida, nada más y nada menos, que a nosotros, su público.

MANIC STREET PREACHERS: LOS AÑOS QUE NO PESAN

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Foto: Alfredo Arias

Tras un pequeño descanso, nos dirigimos al segundo escenario del Mad Cool Festival, donde Manic Street Preachers, un grupo ya veterano, iba a demostrar que los años no pasan para todos por igual.

En La MusiKalité ya vimos a Manic Street Preachers en la pasada edición del SOS 4.8 de Murcia, donde dieron un recital de talento y música que unía a padres e hijos en un concierto muy esperado.

En el Mad Cool Festival, aunque el ambiente era un poco distinto (predominaban veinteañeros y treinteañeros que habían vivido de primera mano los mejores momentos de Kings of Leon, los cabeza de cartel de ese día), Manic Street Preachers supieron llenar el escenario KOKO, presentándose con la clásica Motrocycle Emptiness, de Forever Delayed, uno de los mejores discos del grupo.

El grupo encendió al público con unas guitarras noventeras que hacían mecerse a la gente en una mezcla de baile y salto.

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Foto: Alfredo Arias

Más voces se vieron entonar el Everything Must Go que siguió como segundo tema del concierto, el single del disco más importante de la banda, que el año pasado cumplía 20 años pero que sigue sonando espectacular en directo.

La banda se lució, teniendo en cuenta que el concierto se tuvo que acortar, puesto que Nicky Wire, bajista de la banda, no pudo tocar por motivos personales, por lo que le sustituyó Richard Beak.

Aún así, Manic Street Preachers fueron un grupo que demostró que la veteranía también es importante en el mundillo de la música, dando un set de 14 canciones muy sólido, con 4 de su disco Everything Must Go, que nuestro redactor Jordi disfrutó como un niño, sobre todo esa final A Design For Life, que resonó en todo el escenario KOKO, al ser entonada por una gran mayoría de los presentes, que habían disfrutado de un concierto calmado, lleno de bailoteos y uno de los mejores grupos de rock alternativo de los 90.

Ahora, tocaba prepararse para Kings of Leon.

KINGS OF LEON: UNA AGRIA DULZURA

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Foto: Sergio Albert

Marchamos al escenario principal, renunciando a Dinosaur JR para estar en un sitio decente para ver a Kings of Leon, tercer cabeza de cartel del evento. Con una mezcla de ganas y dudas esperamos el inicio del show, mientras el Mad Cool homenajeaba por las pantallas a Pedro Aunión y el público intentaba disfrutar de lo que el último día podía ofrecernos.

El resultado al iniciar el concierto fue realmente desconcertante. Lejos quedan los Kings of Leon que dieron un empujón al indie rock, mezclando las influencias sureñas y el sonido garage con álbumes como Youth and Young Manhood o Aha Shake Heartbreak. Parece que los estadounidenses, al igual que Sansón, perdieron la potencia a la vez que su larga cabellera. La setlist arrancó con Over, una de las canciones que demuestran su confianza por el último álbum, con un cierto éxito que hay que destacar. Para seguir con Eyes on You, Manhattan, Walls y On Call, entre otras, dejando olvidado su álbum debut. El concierto proseguía totalmente plano y sin prácticamente ninguna palabra, ni interacción de la banda con el público. Los hermanos Followill sonaban y se veían cansados, desganados, sin ningún tipo de ganas de estar en el festival y deseando terminar su último concierto de la gira. Caleb decía al público, en una de sus prácticamente nulas intervenciones: “Hoy es una buena noche, me voy a emborrachar”. Conociendo sus problemas con el alcohol, probablemente habían jugado en él una mala pasada, porque, si bien su voz encajaba las notas efectivamente, su vitalidad, así como la de toda la banda se estaba apagando cada vez más.

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Foto: Sergio Albert

El gran hit de Use Somebody levantó al público un poco a mitad de concierto, pero ni los temas más populares pudieron salvar un concierto aburrido, el cual desde el público, teníamos ganas de terminar de ver. Nathan Followill, baterista de la banda, tampoco estaba en un buen momento, al verle parecía que estaba viendo un ensayo de la banda después de una noche de fiesta. Finalmente sonaron temas interesantes como Pyro, Crawl y Supersoaker que evitaron que la decadencia del concierto fuera a más, para terminar con Sex on Fire, que volvió a levantar al público (como también lo hubiera hecho si la hubieran puesto en su versión grabada de fondo) y Waste a Moment, que sonó precisa pero exactamente igual que la hora y media anterior.

En definitiva, un directo más o menos preciso pero exageradamente descafeinado, débil y con una nula interacción con el público que se hizo largo y aburrido a pesar de que los estadounidenses tocaran una setlist más que decente.

FOSTER THE PEOPLE: UNA SORPRESA CON SONIDO INDIE POP

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Foto: Alfredo Arias

Con sentimientos encontrados después del concierto de Kings of Leon, no tuvimos tiempo ni para respirar cuando nos dimos cuenta de que nos tocaba decidir: ¿Vamos a ver a MIA o a Foster The People?

El grupo de indie pop finalmente le ganó el debate a la artista británica, así que fuimos corriendo al escenario KOKO, donde Foster The People ya daba los primeros toques de SHC, su primer tema de un concierto que traía muchas sorpresas.

Foster the People se desenvolvía en el escenario que daba gusto, el carisma de Mark Foster explotaba como una bomba con cada movimiento y su voz sonaba espectacularmente bien en directo (incluyendo esos agudos imposibles), que sonaron increíbles con temas himnos de la banda como Helena Beat o Miss You, del álbum Torches, el más sonado de la noche y el más celebrado por los asistentes.

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Foto: Alfredo Arias

El grupo tampoco se olvidó de presentar su nuevo disco, Sacred Hearts Club, un trabajo más electrónico y pop, pero que en directo sonaba que daba gusto y hacía al público arrancarse en bailes y saltos, un público mucho más joven, todo hay que decirlo, y con no mucha gente, puesto que después de los cabezas de cartel, gran parte de los espectadores deciden irse a su hogar a reflexionar sobre el concierto.

Loyal Like Sid & Nancy y Pay the Man sonaron de lujo e hicieron al público agarrarse en parejas para darse un pequeño bailoteo, pero si hay una canción a destacar de Sacred Hearts Club, es Doing it for the Money, una canción que suena al mejor Foster the People, ese que se atreve a experimentar con su sonido pero sin dejar de lado su personalidad. Una canción que en directo se llenó de energía e hizo disfrutar a la gente como si de un clásico de la banda se tratara.

Hablando de clásicos, Pseudologia Fantastica (con el coreado “What you say, what you say”) y Life on the Nickel (con una genial percusión en directo) hicieron las delicias de los fans más arraigados de la banda, pero nada pudo compararse con la locura que desataron tres temas como son Houdini, Pumped Up Kicks o Don’t Stop (Color on the Walls).

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Foto: Alfredo Arias

Con los primeros toques de Houdini ya se oyeron varios gritos de un público que se dejó todo y que no paraba de corear ese amado “Sometimes I wanna disappear” y bailar al ritmo enfermizo de la canción, que no decepcionó en directo, donde el grupo se estaba dejando la piel para que uno de los himnos de la banda sonara como merece en vivo. Y vaya si lo consiguieron.

Pumped Up Kicks fue la canción por excelencia, no por otra cosa es el tema con más reproducciones (y también más memes) de la banda. Nos encantó el momento en el que todo el público se dejó los pulmones para acompañar al grupo y casi no podíamos ni oír la voz de Mark Foster. Es una de esas experiencias que te sacan una sonrisa, al igual que cantar el famoso estribillo abrazado de todos tus amigos.

Con Don’t Stop (Color on the Walls), Foster The People cerró un setlist genial, pero lo que es mejor, un concierto impresionante, cargado de energía juvenil, carisma, buena música y muchas muchas ganas de comerse el escenario, mención aparte nos merece la canción Call It What You Want, una de las más marchosas del concierto y del bloque final, que hizo saltar a todo el escenario KOKO con tanta energía que nos extrañó que no se notara un seísmo.

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Foto: Marcos Marx

En conclusión, el Mad Cool Festival cerró para nosotros una edición excelente con una sorpresa brutal como fue el directo de Foster the People.

Con la acreditación ya colgada del corcho y la pulsera todavía en nuestra muñeca, nuestros ojitos todavía se humedecen cuando recuerdan el Mad Cool Festival, sin duda una experiencia irrepetible, pero que nos ha dejado con ganas de saber qué nos deparará el año que viene. Nosotros sólo sabemos que ya queremos ir.

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