[Crónica] Rayden, quiero que nos volvamos a ver, siempre

Rayden y Alfred en el concierto de Rayden en Apolo. Foto: Esther Cobos. Todas las fotos en flickr.

Nunca pensé que el primer mes de este nuevo año 2020 iba a ser tan intenso y con un final de la mano de Rayden, que me dejó sin aliento. Iba a vivir un concierto donde los sentimientos iban a llenar por completo la sala Apolo con un aforo de casi 1.500 personas junto a una increíble persona, mi compañera Esther con quien me reuní delante de la Apolo sobre las 19:00 de la tarde, una hora antes de la obertura de puertas de la sala y los nervios nos estaban matando a las dos. Nos acercamos para hablar con los seguratas para preguntarles dónde debíamos de estar los que éramos de prensa y nos pusieron en una cola específica y a las 20:01 nos adentraron, poniéndonos la pulsera correspondiente representando nuestro pase de prensa. Encontramos un sitio increíble para poder disfrutar de las dos horas que iban a venir de música y realidad, Esther empezó a preparar su cámara para captar aquellos instantes que tenían que quedarse en la eternidad y yo empecé a repetirme: Emma, estate lista porque se viene algo grande. Tocaron las 21:00, las luces se apagaron y la magia empezaba a surgir.

Lo primero, la bondad.

Marido, esposa, mujer
Presente, dieta, régimen
Político, corrupto
Maquillaje, eufemismo
Amor, joder
Volver, regresar
Sin igual, sinónimo

Pocas palabras hicieron falta para adentrarnos en la magia de Rayden, la banda salió a escena, él aún sin salir pero cantando esos versos para introducirnos en su mundo y el público empezó a temblar de emoción. Los ojos de todos estaban centrados en el escenario, ansiosos por lo que estaba a punto de venir… y entonces, Rayden salió a escena.

Gargantua.

Pero algo no cuadra cuando el que te canta saluda
Y usa el autotune hasta para dar gracias ¡Palabra!

Una pura revolución hacia la mentira que nos llena nuestras vidas de la mano de personas que solo viven por y para el dinero, eso es Gargantua y vivirlo en directo fue  extraordinario. Rayden transmitía una fuerza increíble con sus palabras de la mano  de su banda y del acompañamiento eterno de Mediyama. Verdad de la mano de una letra compuesta desde la razón y una visión de ese día a día que llena nuestra vida. El público se rompió en saltos, cantando con él y sintiendo lo que Rayden decía, transmitiéndole la verdad que formaba a cada palabra que esa canción componía. Nos encontramos delante de un comienzo apoteósico, con una fuerza propia de él y no iba a ser menos en la siguiente canción.

No hago rap.

Hago lo que me sale de dentro,
Lo que siento no tiene nombre.

Pasamos de una canción con un mensaje actual a una canción más personal donde él nos dice por qué escribe, qué hace, qué realmente hace con su música. Con una expresión facial donde se notaba el dolor y la sinceridad con la que hablaba, Rayden presentó en esta canción una de tantas creaciones surgidas de su habla, su corazón. Y pasando de dos canciones personales y reales nos vamos a una mezcla personal y diferente…

Xtravaganzza + Queen.

Quédate con el relato, no quien lo relata,
el obrero muere, la obra se mantiene intacta,
no se enteran que despacio aquí mejor se avanza.

De la mano del eterno Mediyama nos adentramos en una canción creada de la mano de dos mentes únicas. Con dos esencias unidas en palabras marcadas y con Queen de fondo, el ritmo de una gran fuerza se mantenía y a la vez también se mantenía el furor en el público, siendo imposible el descansar por algún instante ya que la energía que se desprendía en esa sala era demasiado mágica. De dos esencias unidas en una canción pasamos a vivir algo un poco mojado…

Pólvora mojada.

Y si me voy has de saber que no salvé los muebles de tus llamas
Lo pude hacer pero ya me cansé de pólvora mojada.

Llegando ya a la 5 canción del concierto, Pólvora mojada simplemente es un temazo. Con unos graves de escándalo de la mano de Rayden junto a una letra donde el dolor está presente pero a la vez una reivindicación clara: no podemos salvar a todos y a veces cansa el tener que ser quien levanta a todo el mundo. Con una unión enorme con el público, esa conexión que con solo ver sus miradas hacia Rayden se veía, se podía observar la felicidad en los ojos de cada persona que llenaba la sala. Y de una reivindicación a la libertad y al vivir nos fuimos a una carta al pasado.

A mi yo de ayer.

Te diré que hay respuestas que no serán respondidas.
Que sepas que la ira caduca pero contamina,
Que no hay camino sino estela de los que caminan,
Sin quitamiedos.

¿Cuántas veces hemos querido retroceder al pasado para abrirnos los ojos y evitarnos mucho dolor? ¿Cuántas veces no hemos querido volver atrás para evitar muchas cosas y recuperar de otras? En esta canción vivimos una realidad que duele, pero era real. Rayden cantó al deseo de volver al pasado pero a la vez a la conciencia de que sí hemos vivido lo que hemos vivido es por algo, siendo por ello quiénes somos y estando por ello orgullosos, sin dudarlo.  Un canto a la persona que somos y fuimos, de ello pasamos a una mezcla de la mano de Un solo ser más Pan, Circo, Ajo y Agua, dos canciones con las que pudimos llegar a uno de los clímax del concierto, enlazándolas para llegar a tres canciones imprescindibles para aquella persona que escucha a Rayden de verdad…

Habla bajito, Finisterre y Meteorito.

La primera de ellas es una clara declaración de ideales por parte de Rayden y cuando sonaron los primeros acordes el público enloqueció como nunca. Una letra llena de verdad y de lucha, donde solo se quiere dejar algo claro: podrán intentar callarnos, pero nunca lo conseguirán.  La segunda de ellas, una gran colaboración con Leiva, se presentó como un canto al vivir y a todas las experiencias que nos llenan año tras año, creando lágrimas en los ojos de cada una de las personas que estábamos allí. Y la tercera llegó para redondear lo que iba a ser la mitad del concierto presentando una metáfora sobre cómo vivimos piedras que nos hacen caer pero no nos paran, están allí para enseñarnos a vivir. Dolor, realidad y lágrimas que nos llevan a la siguiente canción donde a la vez, nos encontramos con la primera colaboración del concierto…

Tarde (y mal) feat Both Face.

Tenías mᴜᴄha ᴄara y tᴜᴠe mᴜᴄhᴏ ᴄᴜentᴏ
Perᴏ me di ᴄᴜenta a tiempᴏ de tᴜ trama.

Porque no estaremos esperando siempre a que aquella persona se dé cuenta de su error, ya que nos merecemos seguir viviendo sin tener que esperar a nadie. Una colaboración diferente pero que engancha, Rayden y Both Face crearon un ambiente particular haciendo que el público lo diese todo como lo llevaba haciendo durante todo el concierto.  Después de vivir ese grito al: yo decido y vivo por mí mismo, sin depender de nadie, disfrutamos de diferentes canciones que forman parte de la esencia de la música de Rayden como la bella leyenda de Nunca será Siempre, la lucha por una igualdad de la mano de Caza de Pañuelos, la garra de Ubuntu y la añoranza de una infancia donde el desconocimiento era nuestro día a día de la mano de Beseiscientosdoce. Pero había algo que nadie del público supo y sin darnos cuenta, lo habíamos vivido antes de empezar el concierto…

Rayden nos habló sobre ese futuro EP que sacará inspirado en la serie La Casa de Papel de la que ojalá formasen sus futuras canciones parte de la banda sonora, donde compañeros suyos como Vetusta Morla ya forman parte de la gran serie de Netflix. Lo que no esperábamos es que en ese momento, íbamos a vivir el estreno de No tengas miedo, la primera canción del futuro EP donde la esencia se encontraba en la relación entre los personajes de Rio y Tokio, una relación tóxica donde obviamente había amor pero a la vez no había amor del bueno. ¿Lo gracioso de todo ello? Rayden nos contó que antes de empezar el concierto, estando ya dentro de la sala y esperando a que comenzase, la música que estaba sonando era No tengas miedo… la cara de todos los que estábamos allí era un poema. Disfrutamos en exclusiva, de la mano de Héctor a la guitarra y de Rayden con su voz, de un directo donde sentimos el dolor y ese veneno de una relación puramente tóxica vía una letra real, pura y jodida.

Teniendo por un lado esta exclusiva que nos dio Rayden llegamos a la siguiente y última colaboración del concierto, la cual fue bastante oficial… Obviamente, Comunicado Oficial con Alfred Garcia. Estos dos amarillos (como se dicen entre ellos, en referencia al libro de Albert Espinosa, El mundo amarillo.) crearon una canción donde las esencias de cada uno se unían dando a luz a un himno que ha llenado el alma de todos los que la escuchamos por primera vez en directo. Con una compenetración increíble que se podía mascar con sus miradas entrelazadas, siempre es y será un placer el gozar de actuaciones como esa de la mano de dos monstruos de la música. Y con comunicado oficial, pasamos a las 5 últimas canciones del concierto: desde Imperdible, canción que representa al 100% el superar poco a poco todo miedo y dolor que nos puede consumir pero sin dejar que lo haga del todo a Haciéndonos los muertos, clara referencia a la lucha que cada día vivimos en nuestra sociedad para que dejen de reírse de nosotros aquellos que dicen “cuidarnos”. Haz de luz marcó un punto de inflexión donde el sentimiento estaba en bandeja ya, lágrimas cayendo por doquier y sonrisas increíbles que iluminaban la sala Apolo gracias al talento de Rayden y Matemática de la carne fue el grito de guerra que acabó dejando marca en todos nosotros al vivir un concierto que nos estaba dejando sin aliento.

El final llegó con Lo segundo, el talento. ¡Yo soy mi puta realidad! Fue la última frase del concierto, las últimas palabras de la última canción que vivimos y sinceramente, 5 palabras que resumen muy bien la esencia de Rayden: pura realidad.

Aparte de la música se vivieron momentos preciosos como una preciosa declaración de amor antes de Matemática de la Carne entre dos chicas que representaron muy bien la esencia de esa canción y obviamente despertando en todos nosotros sonrisas de felicidad al vivir un amor sincero en el escenario. Y por acabar, me gustaría mencionar algo que Rayden dijo en alguno de los descansos entre canciones del concierto, haciendo referencia al trabajo de los fotógrafos y fotógrafas en los conciertos. Por desgracia, difícilmente nuestros compañeros que enmarcan los instantes que componen un concierto no tienen la suerte de poder estar durante toda su totalidad haciendo fotos, y en ese momento Rayden habló: ¿por qué da tanto miedo que quede reflejado que somos humanos y no de cera los cantantes? Dijo en referencia a ello y pidió un gran aplauso a todos aquellos fotógrafos y fotógrafas que estaban esa noche. Obviamente yo miré a mi compañera Esther, quien no podía evitar la emoción en su mirada y yo sonreí al sentirme tan afortunada de tenerla conmigo en esa noche, viviendo algo inigualable.

David Martínez Álvarez es de otro mundo, transmite una verdad tan dolorosa que sus conciertos compuestos de 22 canciones son cortos. ¿Por qué? Porque cuando estás delante de alguien que te dice aquello que tienes miedo de aceptar y te abre muchas ventanas que desconocías de ti mismo, quieres que no pare, que siga siempre ahí y por eso hay algo claro: Rayden ha sido, es y será eterno.

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