[Review] La nueva marcianada de Vetusta Morla, ‘MSDL – Canciones dentro de canciones’

Cuando un grupo que lleva una larga década a su espalda de música y sigue siendo capaz de recrearse y volver a encontrar una nueva esencia en su base, ese hecho solo puede significar algo:

  • Talento.

2008 fue el año en el que Vetusta Morla llegó a nuestros oídos y hoy, 2020, nos encontramos con una reencarnación nueva de ellos. En un recopilatorio de grandes temas que han construido, y seguirán haciéndolo, la columna vertebral de este grupo nos adentramos en una creación muy diferente de ellos. Inesperada, sorprendente y a la vez pura droga, una verdad distinta a la ya conocida por ellos pero a la vez divertida, dándonos a conocer un lado innovador de este increíble grupo y su visión camaleónica de la música. Ya pudimos disfrutar de cada una de las nuevas versiones de este nuevo álbum en el concierto en el Auditori del Fórum, del cual hicimos una crónica contándoos como es el vivir en directo esa increíble locura vetustamorliana.

¿Cómo describir este último trabajo de ellos?

Fácil. Sentaros, poneros cómodos, haceros un café o lo que os apetezca y dadle al play para prepararos y estar listos para una experiencia única. Yo lo hice a las 00:00 cuando salió en todas las plataformas que conocemos y sinceramente, no me arrepiento. 37 minutos dónde te encontrarás a ti mismo/a disfrutando de una locura eterna creada de la mano de unos artistas que componen el panorama Indie Español actual.

Para adentrarnos ya en la review del CD, partiré de sensaciones que me han ido produciendo cada canción o conjunto de ellas, ya que he de decir que he sentido una buena mezcla en mí y eso es una fantástica señal. La buena música te revoluciona, ya sea en el mal o en el buen sentido, pero lo hace y Vetusta Morla nunca falla.

Deséame Suerte es la primera pieza de esta obra, empezando con un solo de piano y la suave voz de Pucho inundando tu mente. Una soledad enternecedora junto a la claridad de Pucho, entremezclada con toques de maracas y más electrónicos, “buscando las riendas de un nuevo corcel”. El piano es un elemento clave, le da a la base un toque particular en comparación a la primera versión. Creo que esta versión la podría denominar como más eléctrica y abismal, mostrando una madurez hecha y derecha del grupo, reinventándose. Una pieza que envuelve los oídos, cubriéndonos con una manta diferente, no vista en ellos pero siendo igual de cálida. Con el apagón del carrusel y deseando suerte, nos vamos a El Discurso del Rey.

Divertida, juguetona podría decir, con un toque joven que te anima a salir a la calle para correr, a vivir y a darlo todo sin pensar atrás. Una base musical diferente pero manteniendo la esencia de la versión clásica, la voz de Pucho sigue rompiendo las notas y uniendo piezas únicas.  Una de las canciones eternas y clásicas de Vetusta que no podía faltar en esta reedición de las locuras más bonitas que han creado. Esta nueva versión presenta matices diferentes pero es imposible no reconocer su verdad, la que un día ya escuchamos y nos enamoró.

De aquí nos vamos a Palmeras en la Mancha, una de las canciones que ya pudimos escuchar antes de que saliese el disco. Una de las canciones que nos vaticinaba la locura que se venía en esta marcianada, donde la guitarra de Guille se vuelve algo brutal (y a la vez no me sorprendió para nada). Al escucharla solo te entran ganas de cogerte una cerveza, poner el volumen a tope y saltar sin parar en el sofá, rompiendo los muelles y sonriendo como nunca. Esa ironía musical pero hablando de la realidad que muchos han de vivir hoy en día, creando ese nudo en la garganta que no se va a ir fácilmente, eso es Palmeras en la Mancha, ayudándonos a vivir en paz.

Volamos hacia Consejo de Sabios. ¿Qué decir de esta canción que no se haya dicho ya? Es imposible no escuchar las primeras notas y no sentir como la piel poco a poco se te va poniendo de gallina. De las 10 que componen esta recopilación nueva, considero que es la que mantiene bastante la esencia de la clásica pero obviamente muestra novedades, como un toque tenebroso pero unido a la esencia con la que hizo desde la primera vez de su publicación que todos sus fans se enamorasen de ella.

“¿Que hay que hacer, ahora que todo está hablado? No intente, hoy tu recuerdo es un pájaro.

¿Os apetece bailar? Porque nos adentramos en 23 de Julio, una vuelta de tuerca enorme. Pasamos del baladón original a una pieza musical totalmente diferente que ya pudimos disfrutarla y ver la diferencia en directo en el concierto que os comenté antes, donde la sencillez del baile estaba presente unida a la canción que tanta emoción ha dado siempre. Podríamos verla ahora como una canción recitada, con un tono semejante a los juglares de antes de la mano de la voz de Pucho, quien le da el toque propio para que nos llegue en forma de poema. Ese San Juan sigue presente, pero muy diferente a como lo conocimos.

Pasamos el meridiano del cd para llegar a Guerra Civil. Personalmente es de las canciones que menos he escuchado de ellos pero con esta versión he sentido una conexión bonita con ella. Con una instrumental diferente, llena de variantes nos encontramos una trama única de Vetusta pero sintiendo esa onda de buen rollo y de realidad. Lloviendo música mediante sus notas, Guerra Civil sigue siendo ese gatillo que te deja sin palabras.

Y de golpe, se viene un golpe seco, un peso muerto que te deja sin palabras. Te lo digo a ti, incapaz de articular alguna palabra. Considero que es la versión que más me ha costado describir porque no hay vocablos suficientes para poder contaros lo que he sentido. Inmersiva, de tal manera que se hace jodidamente corta. 2:50 minutos de pura magia que no sorprende viniendo de ellos pero que sigue dejándote incapaz de darle la descripción que se merece a esta gran canción.

Y de aquí nos vamos a un Punto sin Retorno. Conectando con la traca final del cd, entramos en un final ambiental del álbum donde la sensación de calidez y de sentirte acunado mientras escuchas la canción es clave. Un canto a la inercia, a la vivencia sin temor con una base de guitarra espléndida, es la perfecta canción para recordar lo siguiente:

  • A veces es necesario irte lejos y vivir un ciclón eterno.

Nunca cortarte el vivir, dejarte ir aunque no siempre acabe bien pero eso es la vida, dejarte llevar sin saber donde acabarás cayendo. Y con ello nos vamos a La Vieja Escuela la penúltima canción. Con una mezcla folk y rock, nos encontramos con un gran alivio al dolor de la mano de Vetusta Morla. Esos ecos unidos a la claridad de Pucho dan una verdad inigualable con la que podemos llegar a Mismo Sitio, Distinto Lugar, el broche final.  Con una sencilla unión de suave música en la que encontramos por ejemplo la guitarra acústica, estamos ante una versión perfecta para dar el punto y final a Canciones dentro de canciones. ¿Recordando los comienzos? ¿Volviendo a una versión clásica? La esencia sigue allí pero con toques melancólicos que crean un toque peculiar a la canción… Simplemente una maravilla.

Vetusta Morla han conseguido reinventarse de tal manera que han conseguido que canciones que llegaron a nuestras vidas, las que fueron creando ciertos sentimientos con el tiempo en nosotros, han vuelto a llegar rompiendo nuestros esquemas, deshaciendo nuestras ideas para rehacernos y volverlas a acoger en nuestro corazón. De una manera única, particular y “muy marciana”, el nuevo trabajo de Vetusta Morla no deja indiferente a nadie porque cuando se crea con verdad y gusto, es lo que sucede.

 

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