[Reportaje] Low Festival 2018, día 2: muchas luces y alguna sombra

El cartel del Low siempre estaba acompañado… ¡muy jugoso para las fotos! Fotos: Jordi Laguía Morales

(Si quieres ver el reportaje de la jornada 1, pincha aquí).

Tras unas cuantas horas de dulce sueño (con los pies doloridos del primer día se agradeció hacer una visita a la cama) me desperté con una extraña sensación en el estómago. El sábado era el día, era MI día del Low. Vintage, Biffy, Los Planetas, The Chemical Brothers… toda una jornada de infarto que iba a hacerme disfrutar como un crío.

Pero, por otro lado, era un poco extraña.

Sí, sé que no estáis aquí para que os cuente mi vida, pero este día del Low 2018 era especial para mí porque me acompañaba mi compañero de festivales, Álvaro, que iba a estar conmigo viendo a los grupazos del día antes de mudarse por un tiempo.

Así que, había que disfrutarlo a tope.

Viaje en TRAM y llegar al recinto fue pan comido, pero nuestra sorpresa llegó cuando, al dirigirnos al Escenario Vibra Mahou, nos cortaron el paso y dijeron que todavía estaba cerrado, pero que dentro de poco abriría.

Por supuesto, no éramos los únicos esperando, un grupito de gente con camisetas de Los Planetas y Biffy Clyro se agrupaban frente al escenario principal, nerviosos, deseando esas suculentas primeras filas, que, algunos, consiguieron.

VINTAGE TROUBLE: ¿EL MEJOR DIRECTO DEL MUNDO?

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Ty Taylor, de Vintage Trouble, hizo de su concierto un show único en todo momento.

El permiso de entrada al escenario sonó casi como el pistoletazo de salida de una carrera cuando vimos como los fans más acérrimos corrían por su vida para coger al menos un trozo de la valla. No fue nuestro caso, mi compañero y yo decidimos pasearnos, mirar los puestos, la comida y, finalmente, dirigirnos lo más cerca posible del escenario, que se preparaba para recibir a Vintage Trouble.

Esta vez no era mi primera vez, no, ya vi a Vintage Trouble hace unos años, en el Bilbao BBK Live, y lo recordaba como uno de los conciertos más impactantes de mi vida, con buen rock y un showman como vocalista que hizo saltar a todo el público. Además, Jaume no paraba de repetirme que parecía que en cada directo mejoraban y que él consideraba que el grupo tenía uno de los mejores directos del mundo ahora mismo.

Así pues, cuando una profunda voz nos pidió dar una calurosa bienvenida a Vintage Trouble, no dudé en aplaudir y gritar, intentando llenar el vacío de un recinto recién abierto que todavía no tenía ni la mitad de su aforo lleno.

Ya desde la primera canción, Ty Taylor, vocalista de la banda, quiso que Benidorm no se olvidara de su concierto, lleno de bailes, poses y mucha energía, el cantante saltó a la valla, donde animó a la gente a corear su canción e interactuó con ellos en todo momento.

Musicalmente el concierto de Vintage Trouble fue sublime, los instrumentos sonaron perfectos y, pese a algunos cambios de micrófono, Taylor sonaba potente, profundo e impresionante en todo momento. Supieron moverse entre el rock más rápido de Blues Hand Me Down y la tranquilidad de Gracefully sin aburrir a su público, que no conocían muchas de las canciones pero aún así disfrutaban de cada momento del show.

Y es que era un show… ¡vamos si lo era!

Ty Taylor desató toda su locura en el recinto del Low, desde saltos a la valla hasta crowdsurfing, un viaje a la torre de sonido, cantar entre el público o levantar a una pequeña niña a hombros mientras interpretaba un tema. Mirad, no os voy a comentar más, no podéis saber lo que es un show de Vintage Trouble hasta que lo viváis. Tenéis que notarlo, sentirlo, gritar al ritmo de buen rock mientras piensas en cuál será la siguiente locura del grupo.

Por favor, Low, haced fijos a Vintage Trouble YA.

LOS PLANETAS: SOMBRAS SOBRE GRANADA

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Los Planetas optaron por una puesta en escena sobria y sombría en su concierto en Benidorm.

Tras la sudada de bailar bajo el sol al ritmo de Vintage Trouble tocaba relajarse y cenar, y, ¿qué mejor que con un concierto de Los Planetas de fondo? Los de Jota me habían impresionado para bien en el Spring Festival y esperaba un show igual o superior en Benidorm, así que, con un wrap de ternera en mano, me dispuse a disfrutar del gran grupo nacional de nuestro horario del día.

Pero… no puedo evitar decir que me decepcionaron.

Islamabad sonó espectacular, es mi canción favorita del grupo (y Ready Pa Morir de mis favoritas de Yung Beef) pero, después de ese esperado momento le siguió más de una hora de un concierto correcto sin apenas sorpresas y sin interacción ninguna con el público.

Quizá la locura desatada por Vintage Trouble todavía corría por mis venas y la tranquilidad sombría de Los Planetas fue un pequeño jarro de agua fría, pero recordaba su concierto en Alicante más animado, con más sorpresas y un Jota mucho más interactivo, más hablador y más animado por lo general.

Eso sí, y al César lo que es del César, musicalmente Los Planetas sonaron espectaculares, como siempre, con un Erik sobresaliente en todos los aspectos y en todas las canciones, y el escenario Vibra Mahou se llenó hasta los últimos rincones para corear temazos como Espíritu Olímpico o Un Buen Día, canciones que ya son historia del indie rock patrio.

Con una sobria despedida (al igual que la puesta en escena), Los Planetas se despidieron con un sabor parecido al del wrap: agridulce. Pero lo repetiría. Y el concierto también.

BIFFY CLYRO: UNA MONTAÑA RUSA BIEN CONSTRUIDA

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Biffy Clyro trajeron el guitarreo al Low Festival.

Y llegó el momento destacado del día: Biffy Fucking Clyro.

Tras disfrutar de ellos en el FIB 2016 no podía tener más ganas de repetir la experiencia de un directo espectacular de uno de los grupos de… ¿rock alternativo? ¿Metal alternativo? Hmmmm… da igual, defínelos como quieras, pero es una de las bandas más talentosas de los últimos tiempos.

Nervios, mucho público joven y ganas de darlo todo con el guitarreo de Simon Neil eran los ingredientes perfectos para un plato exquisito: el concierto de Biffy.

Una potente introducción y una aparición ensayada de la banda hicieron gritar a todo el Low, pero más se gritó con la canción que abrió la lata de la locura: Wolves of Winter.

Temazo indiscutible y una de mis favoritas de la banda, todo el público saltaba al ritmo de las potentes guitarras y el combo bajo-batería de Biffy Clyro, que con una sola canción ya había conseguido meterse a todo Benidorm en el bolsillo.

Ya sudando (con solo una canción algunos parecíamos recién salidos de un maratón), los escoceses no quisieron que pararámos y empezaron los primeros golpes sonoros de Living is a Problem Because Everything Dies, un bombazo que explotó muy rápido en el Low Festival y que me hizo gritar a pleno pulmón la que es mi canción favorita de la banda, coreada por un público que pocas veces he visto tan entregado de tal manera.

Los gritos llegaron con 57, canción old school del grupo, de su álbum debut, Blackened Sky (2002), tema potente con muchos momentos de screamo que nos llevó por un momento a la época más metalera de los de Escocia. Un temón que no ha envejecido nada mal.

Después vino un trío de canciones que hizo las delicias de todos los presentes, Biblical, Bubbles y Black Chandelier trajeron un poco más de calma al concierto (al menos en comparación con el potente inicio) y además fueron muy coreadas por los presentes, al ser tres temas míticos de la banda, de los más famosos de su discografía y de los más amados por el público en general.

La caña volvió en forma de That Golden Rule, temazo de Only Revolutions (2009) que volvió a traer las potentes guitarras y los gritos al escenario Vibra Mahou y yo, personalmente, eché en falta una práctica muy bonita: el pogo. Aún así, la locura se desató de otra forma, con saltos, gritos y brazos en alto, por poco no hubo un terremoto en toda la ciudad provocado por el potente directo de los escoceses.

Otro demoledor trío llegó a Benidorm, esta vez hecho para saltar las lágrimas de los asistentes: Re-Arrange, Medicine y Mountains. Los tres temas de estilo más lento provocaron muchos gestos de cariño entre el público, desde mi posición pude ver besos, lágrimas e incluso yo mismo me animé a abrazar a mi colega mientras gritábamos los versos de Mountains. Será un recuerdo para toda la vida.

Un momento místico es el que se vivió con 9/15ths, en la que el grupo y su juego de luces acompañaron el estilo oscuro y casi mágico de la canción, que acabó con un final apoteósico que brilló en directo gracias al derroche de energía de toda la banda, que se esforzaba por dar el mejor show posible… y nosotros se lo agradecemos.

Howl, otro tema alabado de su último trabajo, Ellipsis (2016), también hizo su aparición en Benidorm, una canción melódicamente muy pegadiza y que en directo se hace muy disfrutable e incluso puede arrancar algún que otro baile si eres muy dado a gozar de la expresividad de tu cuerpo.

Unos Biffy más canallitas, duros y con muchos más gritos impresionaron al Low Festival con su There’s No Such Thing as a Jaggy Snake, que parecía lanzarnos a la cara que Simon es un gran guitarrista y quiere que se lo digamos. Nosotros lo hacemos, tío, tocas de p*** madre, pero deberías de tocar más a menudo este temón para que la gente se dé cuenta… sobre todo cuando pases por España (si cuela cuela…)

Y si todo el concierto de Biffy Clyro fue una montaña rusa excelentemente montada, el final no podía ser menos: Many Of Horror dio un comienzo más tranquilo que evolucionó en otro más cañero que continuó Stingin’ Belle, un cierre increíblemente épico que dejó a todo Benidorm con muchas más ganas de Biffy. Muchas. Demasiadas. Esperamos que vuelvan, porque menudo pedazo de directo.

THE CHEMICAL BROTHERS: EL LLENAZO DEL FESTIVAL

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No cabía un alma en el Escenario Vibra Mahou. Llenazo absoluto de The Chemical Brothers

Si tengo que decir un concierto que hizo lleno total del Low, digo sin duda a The Chemical Brothers.

Después de disfrutar de Biffy Clyro, decidimos Álvaro y yo salir del escenario principal para reponer líquidos, llevar un vaso al punto de reciclaje y, de paso, ver de lejos un rato de Novedades Carminha.

Aún hoy no sabemos si lo que hicimos fue correcto o no porque, aunque faltaban unos cuantos minutos para que empezaran los DJs, cuando llegamos al escenario Vibra Mahou, el recinto ya estaba bastante lleno… ¡incluyendo las gradas!

Dicen que The Chemical Brothers son una pareja curiosa, porque son de los pocos que hoy en día que siguen haciendo sus sesiones en vivo, no siguiendo la ya típica táctica de llevarla pregabada en una memoria y pincharla sin más.

Si esto es real, mis felicitaciones al dúo inglés, porque dieron una masterclass de cómo ofrecer una experiencia única en un concierto de electrónica.

Con un estilo muy propio, temazos como Go, Do It Again o EML Ritual fueron de los primeros destacados en su largo concierto, muy centrado en la música y en el espectáculo de pantallas, que, siempre con un toque futurista, variaba de un estilo colorido y más ligero a uno oscuro y pesado, con algunas imágenes inquietantes, que se unía a los toques más oscuros de la música electrónica de los ingleses, ofreciendo una experiencia única.

Es imposible hablar de cómo se sintió el concierto de The Chemical Brothers si no decimos que, literalmente, hicieron bailar a todo el Low. Incluso nosotros, que estábamos en las gradas, estábamos rodeados de grupos de personas de distintas edades que, como si en una discoteca estuvieran, no paraban de mover el esqueleto al ritmo de la convincente electrónica, digna de un cabeza de cartel.

¿Mi momento favorito del concierto? Pues no voy a pecar de pureta y diré la pura verdad: me encantó Hey Girl, Hey Boy, la primera canción que oí del dúo (junto con Go, un bombazo que cayó muy rápido) y sonó increíble, además de estar acompañada de un juego de luces, láseres y pantallas exquisito. Incluso los más bailongos dejaron por un momento a un lado sus movimientos para gritar la famosa frase que da título a la canción. Épico.

Poco más puedo decir del concierto de los Chemical si no es dejando claro que si un directo hará historia de este X Aniversario y se recordará en los siguientes años, posiblemente será este, un ejemplo perfecto de cómo dar un espectáculo único en un festival en el que la fusión de música y pantallas funciona mejor que nunca y que hizo vibrar todo Benidorm. Impresionantes.


Con los últimos toques electrónicos de Block Rockin’ Beats, dejamos el recinto del Low Festival con una sonrisa de oreja a oreja. Habíamos vivido una jornada única, casi irrepetible y con una variedad de géneros increíble. Habíamos bailado con el blues rock de Vintage Trouble, reflexionado con el indie rock de Los Planetas, gritado y saltado con el rock alternativo con toques metal de Biffy Clyro y cantado los temas míticos de la electrónica de The Chemical Brothers.

Gracias, Low, por dejarnos vivir esto.

Pero no se acababa ahí. Quedaba un día.

¡Vuelve mañana para ver el reportaje de la jornada 3 del Low Festival! Tienes más fotos y vídeos en nuestros destacados de instagram.

 

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